BRUSELAS, 18 Mar. (EUROPA PRESS) – La OTAN ha confirmado que está «ajustando» su misión en Irak (NMI, por sus siglas en inglés) y está trabajando en «estrecha coordinación» con los aliados y socios de la organización para garantizar la seguridad de su personal desplegado en el país, que está bajo los ataques de Irán en represalia a la ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel contra Teherán el pasado 28 de febrero.
«Podemos confirmar que estamos ajustando nuestra postura en el contexto de la Misión de la OTAN en Irak (NMI). Estamos trabajando en estrecha coordinación con los aliados y socios», ha destacado este miércoles la portavoz de la OTAN, Allison Hart.
La Alianza Atlántica, por su parte, se ha abstenido de proporcionar detalles adicionales sobre estos «ajustes» en la NMI por razones de «seguridad», aunque ha asegurado que «el diálogo político y la cooperación práctica» entre la OTAN e Irak, también a través de la Misión de la OTAN en Irak, «continuarán».
Estos cambios se producen tras el fallecimiento de un militar francés y otros seis heridos en un ataque con drones contra una base militar en la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, en el norte del país. Se sospecha que el ataque fue llevado a cabo por una milicia iraquí proiraní que ya había amenazado con atacar «todos los intereses franceses en Irak y la región» en respuesta al despliegue del portaaviones francés ‘Charles de Gaulle’.
En un mensaje en redes sociales, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, calificó de «inaceptable» el ataque y recordó que la presencia de tropas en Irak «se inscribe en el marco estricto de la lucha contra el terrorismo», añadiendo que «la guerra en Irán no puede justificar tales ataques».
España iba a liderar la misión en mayo
La NMI es una misión de asesoramiento y desarrollo de capacidades no bélica de la OTAN que se puso en marcha en 2018 y que ayuda a Irak a construir Fuerzas Armadas e instituciones de seguridad fuertes y eficaces, permitiendo a los iraquíes estabilizar mejor su país, combatir el terrorismo y prevenir el resurgimiento del Estado Islámico.
Actualmente, esta misión está bajo el mando de Francia, y estaba previsto que el próximo 26 de mayo España asumiera el liderazgo. El teniente general Ramón Armada sustituiría al general de división francés Christophe Hintzy, tal como informó la ministra de Defensa, Margarita Robles, en declaraciones a los medios en el Congreso en enero.
En la actualidad, el contingente español es el que más personal aporta a la NMI, con aproximadamente 170 efectivos de los varios cientos de personas que participan en la misión provenientes de Estados miembros de la OTAN y de países socios como Austria y Australia.
Por otro lado, el Gobierno español decidió el domingo la «reubicación temporal» de los militares del Grupo de Operaciones Especiales (SOTG) destacados en Irak, que son de naturaleza militar, debido «al deterioro de la situación de seguridad» en el país por la guerra en Irán y «ante la imposibilidad de continuar desarrollando los cometidos asignados».
