El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha afirmado que «ya no hay excusas» y espera que «impere el sentido común» entre las comunidades autónomas (CCAA) para lograr un sistema ágil de derivaciones de menores migrantes no acompañados. En una declaración este miércoles, Clavijo ha solicitado la «contingencia migratoria» tras triplicar la capacidad de acogida de su Ejecutivo, con el objetivo de comenzar la distribución de los aproximadamente 5.200 menores migrantes no acompañados que se encuentran en las islas, conforme al decreto ley aprobado este martes.
Durante una reunión con el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, Clavijo expresó que «ya no hay excusas» para iniciar el proceso de distribución de los menores. Además, se mostró «convencido» de que la Fiscalía intervendrá «de oficio» para asegurar el cumplimiento de este decreto. «La Fiscalía nos ha ayudado mucho en este proceso de atención, por lo tanto, esperemos que no tengamos que llegar a eso; esperamos que el sentido común impere», añadió, haciendo hincapié en la importancia de actuar con «diligencia» para poner fin al «hacinamiento» de los menores.
El presidente recalcó que el decreto no puede ser paralizado, a menos que un «órgano judicial determine una medida cautelar», lo cual «no es el caso». Además, mencionó que el Tribunal Supremo se ha manifestado claramente respecto a la situación de estos menores, especialmente aquellos que se encuentran en protección internacional. De igual forma, Clavijo hizo un llamado a los presidentes autonómicos para que comprendan que «en un país de 50 millones de habitantes no puede ser un problema distribuir cuatro niños», señalando que esto constituye un «flaco favor a la democracia» y a los derechos infantiles.
Clavijo enfatizó que la integración de los menores debería ser «plena» y con acceso a todos los servicios esenciales. «No hay que olvidar que hay niños que han llegado en este viaje con sus padres, que han perdido a sus padres y se han quedado solos», subrayó. En cuanto a la actuación del Estado, el presidente pidió «agilidad» en los procedimientos, instando a que la lentitud del sistema para los menores solicitantes de asilo no se repita.
«Creo que se puede hacer mucho mejor, todos nosotros también lo podemos hacer mejor. Vamos a contratar un refuerzo de 26 trabajadoras hasta final de año para ayudarnos a tramitar toda esa documentación, porque al final son niños, con su tutela, con sus derechos», explicó.
El nuevo procedimiento estipula que a partir de este miércoles, todos los menores no acompañados que lleguen deberán ser asignados a la comunidad autónoma correspondiente en un plazo de 15 días, y los que ya están acogidos en el archipiélago tendrán un plazo de un año para ser derivados. «Es lo que dice la ley y es lo que nosotros esperamos que se cumpla. Esperamos no tener que acudir a los tribunales nuevamente para que se cumpla la ley, pero el procedimiento yo creo que está establecido», apuntó Clavijo.
En relación a los solicitantes de asilo, Clavijo confirmó que entre este miércoles y el jueves se enviarán otros 20 casos hacia la península, y que algunas ONG han ofrecido plazas al Estado. «La verdad es que no acabamos de entender el porqué de esta lentitud, porque parece que van saliendo a cuentagotas. No sé si hay una estrategia para intentar sacar más con este decreto», indicó, aunque destacó que al menos están «saliendo», aunque no al ritmo que el Ejecutivo regional desearía.
Carga Contra el «Populismo de Derecha, Xenófobo y Fascista»
Clavijo también se refirió al aumento de la inmigración en Canarias, reconociendo que esta situación podría afectar en el futuro a otras comunidades como Baleares o Andalucía. «Los canarios durante el siglo pasado, más de medio millón, tuvimos que salir a buscarnos el pan en otros lugares del mundo, y lo hicimos con normalidad. Lo que hay que aprender es a gestionar esta situación, y hacerlo con dignidad», remarcó.
El presidente criticó el uso de la inmigración como una «herramienta política, xenófoba y fascista» que se relaciona frecuentemente con el color de la piel, a diferencia de la recepción de refugiados ucranianos, que ha sido más aceptada. Clavijo se mostró especialmente crítico hacia el «populismo de derecha, xenófobo y fascista», que, según él, «juega con el dolor y el futuro de esos niños de manera mezquina, simplemente para intentar arañar un puñado de votos».
