VALÈNCIA, 24 Mar. (EUROPA PRESS) – El arquitecto valenciano Manuel Portaceli ha sido distinguido en Roma con el Piranesi Prix de Rome alla Carriera, uno de los premios más relevantes en el ámbito de la intervención sobre el patrimonio histórico y arqueológico.
Así lo destaca el Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia (CTAV), que recuerda que este reconocimiento internacional, otorgado por la Accademia Adrianea di Architettura e Archeologia en colaboración con el Ordine degli Architetti di Roma, pone en valor «una trayectoria sólida y coherente vinculada a la rehabilitación arquitectónica y a la intervención en edificios históricos desde un lenguaje contemporáneo, preciso y respetuoso».
El acto de entrega se llevó a cabo en la Casa dell’Architettura de Roma, un entorno significativo para una trayectoria que ha estado profundamente ligada a la reflexión sobre el patrimonio. La arquitectura de Portaceli ha sido reconocida por su capacidad para dialogar con lo existente, alejándose de soluciones miméticas y apostando por una interpretación crítica del legado arquitectónico.
Considerado un Mestre d’Arquitectura 2021 por el COACV, Manuel Portaceli ha desarrollado una obra marcada por su habilidad para entender el lugar, el tiempo y la historia como elementos esenciales del proyecto. Su enfoque parte de la idea de que intervenir en el patrimonio no es solo conservar, sino interpretar, dando continuidad a los valores existentes desde una mirada contemporánea.
Durante su intervención en Roma, Portaceli defendió la concepción de la arquitectura como «un proceso vivo», donde las obras del pasado no son elementos estáticos, sino realidades que evolucionan con el tiempo y según la forma en que son observadas e intervenidas.
Trayectoria y contribuciones significativas
Su trayectoria se articulará en torno a tres grandes líneas. En primer lugar, la intervención en patrimonio histórico, con obras como la recuperación del Almudín de Xàtiva, la transformación del antiguo granero en Museo Municipal y la restauración del Teatro Romano de Sagunto junto a Giorgio Grassi. En segundo lugar, una destacada arquitectura docente, con centros como La Gavina o las escuelas Mare Nostrum. Finalmente, una línea de vivienda unifamiliar donde ha explorado diferentes lenguajes manteniendo siempre una profunda atención al lugar y a la proporción.
Un reconocimiento a una obra trascendental
El galardón «pone de manifiesto el alcance de una obra que trasciende lo construido y se apoya también en una sólida dimensión teórica, recogida en publicaciones como Arquitectura: en busca de un criterio, donde el arquitecto reflexiona sobre su pensamiento y su manera de entender la disciplina», subraya la institución colegial.
En el acto participaron diversas personalidades del ámbito académico y profesional, incluyendo a Marina Sender, presidenta del CTAV; Salvador Lara, decano del COACV; y Carlos Salazar, vocal de Cultura del CTAV, así como representantes de la arquitectura italiana y española, quienes destacaron la coherencia y el rigor de una trayectoria que ha sabido integrar tradición y contemporaneidad.
