CARTAGENA (MURCIA), 26 (EUROPA PRESS)
Un total de 21 personas, 13 de ellas adultas y 8 niños, se encuentran ingresadas con pronóstico estable, tras sufrir una intoxicación alimentaria, previsiblemente de salmonelosis, el pasado fin de semana en un hotel de La Manga del Mar Menor.
En concreto, 20 pacientes se encuentran hospitalizados en el hospital Santa Lucía, en Cartagena, y uno, un adulto, en el hospital Virgen de la Arrixaca, en Murcia. Esto supone un aumento de 12 respecto al lunes, cuando eran 9 los ingresados, según informaron fuentes de la Consejería de Salud en un comunicado.
El Servicio de Epidemiología y de Seguridad Alimentaria y Zoonosis, junto con los laboratorios de Salud Pública de la Dirección General de Salud Pública y Adicciones, continúan investigando este brote que afectó a más de un centenar de personas.
Con el objetivo de determinar el origen, el Servicio de Epidemiología ha activado un protocolo de investigación que incluye la realización de un estudio para identificar el vehículo de la infección, comparando la exposición a los alimentos entre los afectados y otros que consumieron en el mismo establecimiento, pero no enfermaron.
La suspensión cautelar de la actividad de la cocina del hotel continúa vigente.
MÁS DE 2.400 ANÁLISIS EN 2024
La Consejería de Salud realizó 2.434 análisis durante 2024 para prevenir, vigilar y detectar la presencia de salmonela en alimentos a lo largo de todo el proceso hasta el consumo final, lo que supone un aumento superior al 28% respecto al año anterior. La incidencia de salmonelosis experimentó un descenso en 2024 al registrar 815 casos, 206 menos que en 2023.
Desde la Consejería de Salud han explicado que la Región de Murcia dispone de uno de los sistemas de vigilancia epidemiológica «más exhaustivos», gracias a la incorporación, a partir de 2020, del Sistema de Información Microbiológica, que incluye tanto los brotes como los casos individuales.
Esto ha permitido un incremento en la capacidad de detección de casos de esta enfermedad, aumentando el alcance de las medidas de salud pública en casos individuales y en brotes epidémicos, que conllevan medidas de control específicas e inspecciones de establecimientos e instalaciones de elaboración de alimentos.
