La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha rechazado las declaraciones del delegado del Gobierno central, Alfonso Rodríguez, quien no ha querido reunirse con las instituciones de Baleares para discutir la problemática de la inmigración irregular. Prohens ha calificado esta actitud como «un desprecio y un insulto» y ha desmentido que fuera ella quien se negara a mantener el encuentro.
Carta de solicitud de reunión
Además, Prohens ha mostrado una carta que fue enviada en nombre de los Consells, del Ayuntamiento de Palma y de la FELIB, solicitando dicha reunión. «Puedo mostrar su respuesta: que no nos quería recibir conjuntamente», declaró.
Incremento en la llegada de migrantes
En sus declaraciones a los medios, la presidenta expresó su satisfacción por el retorno del delegado del Gobierno tras un periodo de «vacaciones eternas». Sin embargo, expresó su preocupación por la falta de información sobre la llegada de 1.500 migrantes irregulares y más de 64 menores no acompañados durante los últimos 15 días de agosto.
Defensa del Gobierno y de Baleares
Prohens ha reconocido que Rodríguez debe defender al Gobierno central «hasta las últimas consecuencias», pero destacó que «es incompatible en estos momentos defender las Baleares y al Gobierno». La negativa del delegado a reunirse con las autoridades locales representa, según Prohens, «un desprecio y un insulto a las instituciones insulares». Por ello, decidió organizar la reunión con los Consells de manera independiente.
Competencias en la acogida de menores
La presidenta recordó que la responsabilidad de acoger a menores no acompañados recae en los Consells, argumentando que «no es de recibo» que el delegado no quiera reunirse con ellos. Subrayó que el Govern no tiene información oficial sobre la llegada de más de 1.500 personas a Baleares.
Critica a la ministra de Infancia
Prohens también lamentó que la ministra de Infancia, Sira Rego, no se haya comunicado para conocer la situación de los centros de acogida y en qué condiciones podrían recibir a los menores. «Nosotros sí nos preocupamos por las condiciones de dignidad que deberían primar ante la acogida de cualquier persona, porque cualquier vida humana es digna, especialmente cuando se habla de niños y niñas», añadió.
Rechazo al «mero reparto»
La presidenta enfatizó que los niños y niñas «no son paquetes de Amazon», rechazando la idea de que el Gobierno se limite a hablar de un «mero reparto» de migrantes. «El drama es que no podemos ejercitar esta acogida en condiciones de dignidad. Si el Gobierno quiere hacerse responsable de que estos menores vayan a espacios donde no debería haber un menor o una persona, que se señalen ellos y se hagan responsables», reiteró.
Amenazas del Ministro de Política Territorial
Finalizó expresando su desconcierto ante las «amenazas» del Ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, quien también fue presidente de Canarias. «No puedo mirar hacia otro lado», afirmó, exigiendo al Gobierno que «se deje de matonismo».
