
El conseller de Unión Europea y Acción Exterior de la Generalitat, Jaume Duch, participa en una mesa redonda en el Senado de Francia – GOVERN
BARCELONA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) – El conseller Jaume Duch ha reivindicado este jueves desde el Senado de Francia, en París, el papel de las regiones europeas y el respeto a la diversidad: «Si queremos una Europa integrada, esta Europa debe respetar la diversidad».
Esta declaración se realizó en una mesa redonda organizada por la Cámara alta francesa, con motivo del décimo aniversario de la reordenación de las regiones francesas. Duch defendió la importancia de la incidencia regional tanto en la política de cohesión como en la competitividad de la Unión Europea (UE), según informa el Govern en un comunicado.
Acompañado por la delegada del Govern en Francia, Eva Doya Le Besnerais, Duch abordó el papel esencial que desempeñan las regiones en la respuesta a las crisis europeas y defendió que estas tienen «derecho a intentar influir» en las decisiones de las instituciones de la Unión.
Ante la negociación del nuevo presupuesto comunitario, el conseller subrayó que la política regional no se puede gestionar sin la colaboración de las regiones y criticó «la voluntad recentralizadora de la Comisión Europea».
Política Energética y Cooperación
Duch también centró su atención en la crisis energética que ha comenzado a desatarse a raíz de la guerra en Oriente Medio, abogando por «avanzar hacia la creación de una política energética europea verdaderamente supranacional».
Además, expresó su firme creencia en la cooperación transfronteriza, destacando redes como la Euroregión Pirineo Mediterráneo y la Comunidad de Trabajo de los Pirineos como esenciales.
«Los presidentes de las regiones de Francia son referentes de la política francesa y, por tanto, es interesante poder compartir tiempo. Es muy importante mantener un diálogo constante y, sobre todo, funcional», concluyó Duch.
Durante su visita al Senado francés, el conseller se reunió con el presidente de la Región Sur, Renaud Muselier, y con la presidenta de la Asamblea de Córcega, Marie-Antoinette Maupertuis.
