MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) – El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha afirmado este viernes que el país «seguirá atacando Irán de forma coordinada con Estados Unidos» a medida que avanza la ofensiva desatada a finales de febrero, la cual ha dejado más de 2.000 muertos en territorio iraní.
En una serie de declaraciones ofrecidas tras una visita al cuartel general de las Fuerzas Armadas de Israel en Tel Aviv, el mandatario recalcó que estas acciones continuarán con la colaboración del presidente estadounidense, Donald Trump, según se recoge en un vídeo difundido por su oficina.
Coordinación entre Israel y Estados Unidos
«Entre las Fuerzas de Defensa de Israel y el Ejército de Estados Unidos, seguiremos atacando a Irán. Este régimen está más débil que nunca; Israel está más fuerte que nunca», aseveró Netanyahu, destacando que «junto a sus amigos, Israel seguirá atacando al régimen terrorista de Irán».
Impacto de la ofensiva en Irán
El primer ministro insistió en que las fuerzas israelíes están «eliminando comandantes, bombardeando puentes y atacando infraestructuras». En este sentido, declaró: «Hemos destruido el 70 % de la capacidad de producción de acero de Irán», describiendo este hecho como un «logro tremendo que priva a la Guardia Revolucionaria tanto de recursos financieros como de la capacidad de producir numerosas armas».
Aumentan las tensiones en Líbano
Por otra parte, Netanyahu hizo hincapié en que los ataques contra el partido-milicia libanés Hezbolá «también continúan en Líbano, donde las fuerzas terrestres siguen avanzando» para «ampliar la zona de seguridad y proteger a las comunidades del norte de Israel».
Consecuencias humanitarias de los bombardeos
Hasta la fecha, las autoridades iraníes han contabilizado 2.076 muertos como resultado de la ofensiva, de los cuales 216 son menores de edad. Además, la Media Luna Roja iraní ha informado que los bombardeos han destruido o dañado más de 100.000 edificios civiles, casi 40.000 de ellos en Teherán, la capital. También han sido afectadas aproximadamente 600 escuelas y casi 300 centros de salud durante las cuatro semanas de bombardeos.
