
MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) – La Embajada iraní en Viena (Austria) ha denunciado que la condena de la jefa diplomática de la Unión Europea, Kaja Kallas, al bloqueo dictado por Irán sobre el estrecho de Ormuz representa el «colmo» de la «hipocresía» por parte de Bruselas, al ignorar que se trata de una medida «estrictamente defensiva» ante la ofensiva que comenzaron el pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel, países que Kallas «no se atreve ni a nombrar».
El mensaje de la Embajada iraní en Austria, publicado en redes sociales, va acompañado del mensaje inicial de Kallas, en el que la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad denunciaba la iniciativa legislativa puesta en marcha por Irán para cobrar por el paso a través del estrecho como una medida contraria al derecho internacional.
En respuesta, la Embajada ha afirmado que Kallas se ha equivocado al pedir a Irán que respete la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, ya que «es un tratado del que Irán ni siquiera es parte» y, además, resulta «el colmo de la hipocresía» pedir tal cosa cuando Irán, firmante de otro tratado internacional como es el de No Proliferación Nuclear, ha sido escenario de ataques de Estados Unidos e Israel contra sus instalaciones nucleares, en violación de ese pacto.
«Las instalaciones nucleares de Irán, pacíficas y protegidas, fueron atacadas por las mismas potencias cuyos nombres Kallas se resiste a mencionar. ¿Qué clase de asesores la rodean? ¿Un grupo de títeres sin carácter, iguales a los aduladores que rodean a Trump?», ha lamentado la Embajada iraní.
Asimismo, la misión diplomática en Viena ha criticado que «la hipocresía que azota a la UE ha alcanzado un nivel alarmante, hasta el punto de que sus funcionarios ya ni siquiera se molestan en argumentar con coherencia, limitándose a hilvanar palabras vacías en una grotesca parodia del discurso político».
Finalmente, la Embajada ha concluido que «el derecho internacional debe ser dignificado para todos: iraníes, palestinos, libaneses, sirios, iraquíes, yemeníes y todos los pueblos oprimidos. Nadie tiene derecho a instrumentalizarlo hipocritamente para servir a sus propios intereses y aplastar las demandas legítimas de los demás».
