El Gobierno de España ha confirmado que los trenes de la línea Huelva-Madrid, incluidos los que están involucrados en el accidente de Adamuz (Córdoba) ocurrido el 18 de enero, fueron adquiridos por Renfe y comenzaron a prestar servicio en los años 2010 y 2011. Según el Ejecutivo, estos trenes son «muy versátiles» y «valorados», ya que pueden alcanzar numerosos destinos a lo largo de la geografía nacional. Además, destacan que la estación de Huelva no recibe material ferroviario «con peores prestaciones».
En respuesta a una pregunta escrita del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, el Gobierno abordó las preocupaciones acerca de la antigüedad de las unidades en servicio. Se cuestionó si estos trenes fueron adquiridos nuevos específicamente para la línea o si se trataban de material «reasignado» de otros corredores. En este sentido, se aclaró que el material destinado a servicios en Andalucía, y en particular en Huelva, no es más antiguo ni tiene peores características que el del resto del país.
El Ejecutivo también señaló que durante los últimos años, estos trenes han operado de manera uniforme en todo el territorio, y recalcó que no se pueden clasificar como material «reasignado» de otros recorridos, debido a la planificación de los servicios comerciales de Renfe.
Además, se mencionaron los criterios que utiliza Renfe para asignar su material, los cuales incluyen la compatibilidad con infraestructuras, la eficiencia operativa y la satisfacción de la demanda. «El reparto de material se hace de manera homogénea y análoga en todos los corredores», sostuvo el Ejecutivo, añadiendo que Huelva no recibe «material rodante de mayor antigüedad».
Referente a los problemas de retrasos en los trenes de esta línea, el Gobierno indicó que las causas pueden ser variadas, incluyendo incidencias en la infraestructura, cuestiones relacionadas con otros operadores privados que utilicen el mismo corredor y factores ambientales. Se mencionó que algunas de estas incidencias pueden no estar bajo la responsabilidad de la operadora pública.
Por otro lado, se hizo hincapié en que Renfe trabaja continuamente en garantizar la fiabilidad y calidad de sus servicios. El Gobierno destacó que la seguridad de los viajeros y del personal es primordial, y que toda la flota de trenes es objeto de «controles exhaustivos y periódicos» de acuerdo a planes de mantenimiento establecidos, asegurando que todo el material está en condiciones óptimas para operar en todo momento.
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