La delegada de Economía, Innovación y Hacienda, Engracia Hidalgo, realizó una visita a la heladería Bibí e Bibó, ubicada en la calle López de Hoyos, acompañada de las concejalas de Chamartín, Yolanda Estrada, y de Arganzuela, Lola Navarro. Esta heladería, especializada en helados y dulces artesanales, es gestionada por una familia italiana y cuenta con seis establecimientos propios y ocho puntos de venta autorizados en la ciudad. Desde 2023, son miembros de la Asociación de Empresarios Artesanos de Pastelería y Panadería de la Comunidad de Madrid (ASEMPAS), una entidad sin ánimo de lucro que recibe apoyo del Ayuntamiento para promover el comercio minorista.
Durante la visita, Hidalgo subrayó el compromiso del Ayuntamiento con la vitalidad del tejido comercial madrileño, destacando que este representa «un sinónimo de prestigio y calidad en sus productos, además de compromiso y excelencia en su filosofía, cualidades que representan el carácter emprendedor de la ciudad».
Engracia Hidalgo también enfatizó «el espíritu innovador» que ha llevado a esta heladería a convertirse, en apenas ocho años, en una de las más reconocidas y demandadas de Madrid, ofreciendo helados con sabores originales, versiones edulcoradas y una línea de helados para perros. Por su calidad y autenticidad, la heladería ha sido galardonada con un Solete Repsol, un distintivo que reconoce locales destacados en el ámbito gastronómico.
El helado: el postre preferido de las personas que viven solas
En Madrid existen cerca de 120 heladerías, así como numerosos comercios que ofrecen helados, como hipermercados, supermercados y pastelerías. El consumo medio anual de helado en la capital se sitúa en aproximadamente 3,2 litros por habitante, lo que se traduce en casi 10,5 millones de litros anuales. Esta cifra representa ingresos totales de 48.720.000 euros, equivalente al 7,5% de la facturación nacional en este sector.
Las personas que viven solas son el grupo que más helado consume al año, superando los 5 litros, mientras que las parejas con hijos pequeños tienen la ingesta más baja, con menos de 2 litros por persona al año. Más del 80% del consumo se concentra entre abril y septiembre, siendo julio y agosto los meses en los que se consume el 40% del helado anual en Madrid.
Apoyo consistorial a la hostelería y al gremio de pasteleros y panaderos de Madrid
Desde 2020, el Gobierno municipal ha manifestado su apoyo a ASEMPAS, que reúne a cerca de 600 pastelerías, panaderías y heladerías en la Comunidad de Madrid, defendiendo así el sector de la pastelería artesana. Desde el Área de Economía, Innovación y Hacienda se han otorgado ayudas por un total de 129.180 euros a esta asociación. Asimismo, se ha facilitado el uso de un espacio en el Mercado Municipal de Puerta Bonita para la creación de un aula de formación que acerca el oficio pastelero al público, fomentando la formación en oficios artesanos.
La educación en los mercados también se ha enriquecido con módulos de capacitación que preparan a jóvenes a atender comensales y trabajar en cocina, implementados en el mercado de San Cristóbal, el primer mercado escuela de Europa. Además, las escuelas municipales de formación de la Agencia para el Empleo incluyen una en Hostelería y Alimentación en el mercado de Santa Eugenia.
Los autónomos cuentan con el respaldo del Ayuntamiento a través de una línea específica de ayudas de 2 millones de euros, convocada por segundo año consecutivo. De esa cantidad, 1,5 millones están destinados a fomentar la creación de empleo, mientras que 500.000 euros se asignan para facilitar el relevo generacional, otorgando ayudas de hasta 10.000 euros por beneficiario. Solo en 2024, 234 autónomos se beneficiaron de este programa.
Pasos al futuro: una estrategia integral para el desarrollo de la economía local
En el acto, Hidalgo anunció que «el Ayuntamiento aprobará, en septiembre, la Estrategia Integral para el Fortalecimiento del Comercio y la Hostelería de Madrid (EIFACH) 2025-2027», que buscará abordar los desafíos actuales del comercio y la hostelería en la ciudad. El objetivo será modernizar, dinamizar y hacer más sostenibles estos sectores clave para la economía local, la cohesión social y la identidad urbana.
Esta estrategia surge de un proceso participativo con más de 80 representantes del tejido comercial y hostelero, así como universidades, sindicatos y asociaciones del sector, y ha recibido 106 aportaciones, de las cuales se han aceptado 86, representando más del 80% de las contribuciones.
Se trata de un esfuerzo liderado por el Ayuntamiento en colaboración con el Consejo de Comercio y Hostelería de Madrid, que integra una visión estratégica para enfrentar los retos de la transformación digital, los nuevos hábitos de consumo, la sostenibilidad y el relevo generacional, estableciendo medidas operativas con objetivos concretos a cumplir en ese período.
Este enfoque mira hacia el futuro, apoyando el comercio y la hostelería madrileñas, dos sectores vitales que generan empleo, riqueza y cohesión social. En la ciudad, más de 157.000 personas trabajan en el comercio minorista, y más de 123.000 en establecimientos de restauración.
