La Cartuja de Sevilla ha reanudado su producción en la fábrica de Salteras (Sevilla) tras la compra de la empresa por parte del grupo formado por Gabriela y Paola Luksic, junto a Javier Targhetta. Esta operación ha evitado el cierre de una empresa con casi dos siglos de historia.
Esta mañana se presentó el nuevo órgano de gobierno de la compañía, con Javier Targhetta como presidente del consejo de administración. El nuevo equipo directivo incluye a Gabriela Luksic y Paola Luksic, cada una con el 40% del capital, además de Targhetta y Mar Madrid, quienes controlan el 20% restante.
La empresa ha nombrado a la ingeniera industrial sevillana Carmen Granja como nueva directora general. Granja, hasta ahora directora de Ingeniería, Calidad y Medio Ambiente en Flex, aporta más de 20 años de experiencia en una empresa española centenaria, destacando en la innovación.
Junto a ella, Sebastián Fernández Vallejo ha sido designado nuevo director de Producción. Targhetta ha destacado que «su formación y experiencia, junto a las capacidades de Carmen Granja, garantizan un liderazgo sólido para la reactivación de la producción a corto plazo, así como el diseño y la puesta en marcha de la futura planta de la compañía en Sevilla».
Isabel Lara, una directiva sevillana, también ha sido nombrada como nueva directora comercial y de marketing. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, es especialista en retail, habiendo dirigido centros comerciales como Sevilla Factory y Los Alcores, además de fundar la marca de moda online Ysbel.
Targhetta afirmó: «Han sido meses de mucho trabajo, pero también de enorme ilusión. Nuestro objetivo no es solo reactivar la producción, sino devolver a La Cartuja de Sevilla el objetivo de competir nuevamente como un referente internacional en el mundo de la vajilla, la loza fina y el diseño de mesa».
En la misma fábrica y con la misma plantilla
En paralelo a la formación del nuevo equipo directivo, la compañía ha reacondicionado la fábrica tras un largo periodo de deterioro debido a la falta de inversión y mantenimiento. Han llevado a cabo un proceso intensivo de limpieza, acondicionamiento de espacios, revisión técnica de la maquinaria y recuperación de suministros esenciales.
Con la fábrica operativa, se ha dado por concluido el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que afectaba a 30 trabajadores, quienes se reincorporaron a sus puestos este lunes. El presidente del comité de empresa, José Hurtado, manifestó que se trata de «un momento de ilusión porque por fin estamos pisando de nuevo el suelo de la fábrica, palpando la máquina y pensando en el futuro».
En estos meses, se ha producido «un cambio radical, pasando de una planta cerrada y sin actividad a un proyecto con perspectivas reales de crecimiento», añadió Hurtado. La vuelta de la plantilla es un hito clave, ya que los trabajadores poseen un conocimiento técnico y experiencia que serán cruciales para colaborar con el nuevo equipo en la recuperación de la actividad, bajo los estándares de calidad que han definido históricamente a la compañía.
La empresa prevé iniciar las primeras producciones en las próximas semanas, una vez que se completen las comprobaciones técnicas de la maquinaria y los hornos, elementos críticos en el proceso industrial. Además, los nuevos accionistas han movilizado una inversión cercana a 2.000.000 euros para la reactivación inicial, en el marco de un plan más amplio de modernización industrial que busca mejorar la capacidad productiva, la seguridad, la eficiencia y la calidad de las instalaciones.
Este proceso irá acompañado de un crecimiento progresivo del empleo conforme avance la recuperación de la actividad. Mar Madrid, consejera de La Cartuja de Sevilla, ha subrayado que «la recuperación de La Cartuja debe apoyarse tanto en la excelencia industrial como en la fuerza de su legado histórico, artístico y de marca».
Asimismo, la compañía ha valorado positivamente la disposición de la Junta de Andalucía para explorar vías de colaboración en torno al archivo histórico vinculado a La Cartuja, un activo de gran valor documental, patrimonial y cultural.
