La Audiencia Provincial de Baleares ha confirmado el ingreso en prisión provisional de la mujer condenada a prisión permanente revisable por el asesinato de su bebé recién nacido, al arrojarla a un contenedor en Porto Cristo, Mallorca. La decisión se tomó en una vista celebrada en la mañana del martes, en la que se revisó la situación procesal de la condenada, quien ya se encontraba en prisión provisional tras estar fugada durante diez días.
La magistrada ha ratificado la medida cautelar dictada anteriormente por un juzgado de Manacor, ordenando que la mujer permanezca tras las rejas mientras se sigue el procedimiento judicial, dado que la defensa ya había expresado su intención de apelar la decisión.
La mujer y dos tíos de la víctima fueron juzgados a finales de marzo por un jurado popular que los declaró culpables de los hechos que se les imputaban. Mientras que la madre y uno de los tíos fueron condenados a prisión permanente revisable como autores de un delito de asesinato, la tía recibió una pena de multa por omisión del deber de socorro.
A pesar de que la madre se encontraba en libertad provisional durante el juicio debido a informes periciales contradictorios, no se presentó a la lectura del veredicto el 22 de marzo, lo que llevó a la emisión de una orden de busca y captura. La Policía Nacional, en colaboración con la Guardia Civil, abrió una investigación que se prolongó durante cerca de dos semanas hasta que fue localizada en Montuïri.
Con un dispositivo de vigilancia que duró aproximadamente 48 horas, la mujer decidió salir de su escondite al sentir la presión policial, siendo seguida hasta Manacor, donde fue detenida la noche del miércoles en virtud de la orden judicial. Al día siguiente, se dictó su ingreso en prisión provisional a la espera de la vista que tuvo lugar el pasado martes, donde se ratificó la decisión de mantenerla en prisión para iniciar el cumplimiento de su condena.
La tragedia de una vida robada
Los hechos ocurrieron el 3 de noviembre de 2023, cuando la madre, embarazada de 26 o 27 semanas, comenzó a dar a luz en un vehículo. A pesar de estar cerca de un centro hospitalario, decidió entregar el cuerpo del neonato a su acompañante, quien lo arrojó a un contenedor cercano antes de huir del lugar.
En la sentencia que condenó a la madre y a su cuñado a prisión permanente revisable, la magistrada argumentó que su conducta estaba guiada por el deseo de poner fin a la situación, rechazando la posibilidad de solicitar una ambulancia para ser trasladada a un hospital. La sentencia subrayó que «abandonar a una neonata prematura en un contenedor de basura, dejándola a su suerte, supone abocarla a una muerte segura».
Además, la magistrada destacó que los condenados «pretendían provocar la muerte» de la neonata, apuntando a un ánimo «particularmente ruin, perverso, cobarde o traicionero».
