El Consell de Mallorca ha aprobado una primera fase del ‘Plan Mallorca Protege’, que destinará 12,6 millones de euros de remanentes a sufragar parte de las ayudas necesarias para paliar los efectos de la guerra en Irán y Oriente Próximo. La medida fue respaldada por 20 votos favorables de los consellers insulares de PP, Vox y El PI, mientras que 13 representantes de PSIB y MÉS per Mallorca se abstuvieron en el pleno de la institución insular celebrado el pasado jueves.
La modificación presupuestaria aprobada implica la incorporación de un total de 25,5 millones de euros de ejercicios presupuestarios anteriores, de los cuales cerca de 13 millones se enfocarán en mitigar el aumento de precios y sus consecuencias sociales. Durante su intervención, el conseller insular de Hacienda, Innovación y Función Pública, Rafel Bosch, anunció que próximamente se verá una segunda incorporación de 17,5 millones de euros con el objetivo de «proteger a las familias, las empresas y los sectores productivos de Mallorca ante la guerra».
La consolidación de este paquete de medidas, junto a la movilización de 53,5 millones de euros en obras públicas previstas para este año —51,5 millones destinados a modernizar y mejorar la sostenibilidad de las infraestructuras viarias y 2 millones a la renovación de instalaciones deportivas municipales—, suma un total de 83,6 millones de euros del ‘Plan Mallorca Protege’.
Esta primera fase de medidas para minimizar el incremento de costes incluye 10 millones de euros para acciones sociales. Dentro de este presupuesto, se prevén 9,1 millones para el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), con el fin de facilitar el acceso a la vivienda a personas con discapacidad, realizar obras de mejora en la Llar d’Ancians de Palma y proporcionar acogimiento residencial básico a menores, entre otros.
Asimismo, se destinarán 800.000 euros a los ayuntamientos para organizar actividades de verano para niños y jóvenes, con el objetivo de favorecer la conciliación familiar. El resto se utilizará para ampliar y reforzar las actividades de promoción sociocultural. Además, se han asignado 2,4 millones de euros para cubrir gastos de nuevos contratos y prórrogas para el mantenimiento y conservación de la red vial de Mallorca, y 200.000 euros para la producción audiovisual a través de la Mallorca Film Commission.
Por otro lado, Bosch comunicó que se anticipará hasta el 75% o el 100% de las subvenciones para facilitar la gestión administrativa. Los 12,9 millones restantes de remanentes se destinarán a diferentes departamentos en 2026. Habrá 1,5 millones para adquirir el futuro centro de personas mayores de Manacor, 4,5 millones para mejorar los salarios de los trabajadores del IMAS, y 1,5 millones para la Promoción Económica y Desarrollo Local, que serán otorgados a los ayuntamientos para mejorar caminos y para la Ley estatal de Bienestar Animal. El área de Turismo recibirá también 1,5 millones para fomentar el turismo responsable, y 2,1 millones se destinarán al Departamento de Cultura y Patrimonio para colaborar con la conservación del patrimonio cultural.
En cuanto a adquisiciones, se destinarán cerca de 387.000 euros para el Archivo Josep Costa, conocido como ‘Picarol’, y 350.000 euros para comprar la ‘Serie Mallorca’ de Joan Miró, que incluye 36 grabados de gran valor.
### Ayudas para Mallorquines y «Tufo Racista»
El portavoz de El PI en el Consell de Mallorca, Antoni Salas, defendió la necesidad de un escudo social permanente, pero exclusivament para mallorquines, argumentando que la isla sufre de un territorio y recursos limitados, lo que causa especulación. Esta formación criticó la falta de diálogo en la toma de decisiones y solicitó un consenso institucional mayor, recordando que en crisis pasadas, como la pandemia, las acciones fueron más coordinadas.
Por su parte, el portavoz de Vox, Antoni Gili, apoyó la modificación presupuestaria, afirmando que va a lo esencial y a cubrir las necesidades de la sociedad mallorquina. No obstante, la portavoz del PSIB, Catalina Cladera, criticó que la modificación está destinada a gasto corriente que no estaba previsto en los presupuestos originales, advirtiendo que podría incrementar gastos en diferentes áreas, como protocolos o promoción turística.
Cladera también argumentó que el Consell de Mallorca contaría con 130 millones de euros de remanentes no utilizados. Criticó además el «tufo racista» que, según ella, desprendía el paquete de medidas sociales que requería tres años de residencia para acceder, lo que perjudica a quienes tienen dificultades económicas.
Desde el PP, la portavoz Núria Riera defendió la rigorosa gestión de Hacienda en la institución, reafirmando que no se otorgarán ayudas sin un procedimiento claro, además de reprochar al PSIB su gestión de ayudas en crisis anteriores.
Bosch agradeció el apoyo de los grupos a la modificación, señalando que el Consell dedicará el doble de recursos a ayudas directas e inversiones en comparación con crisis previas. En relación a Tirme, explicó que se trata del pago por el alquiler de un solar del Ayuntamiento de Palma, cuyo importe se incluía antes en la tarifa de basura, pero ahora cambiará su calificación por lo que el pago deberá hacerse mediante un convenio independiente de la tarifa.
Finalmente, Bosch también rechazó el cálculo de 130 millones de euros de remanentes hecho por el PSIB, aclarando que las entidades autónomas del Consell gestionan sus propios remanentes y espera que en septiembre ya se hayan abonado todas las ayudas destinadas a mitigar los efectos de la guerra.
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