El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha comparecido hoy en las Cortes autonómicas para informar sobre las actuaciones llevadas a cabo ante la ola de incendios sin precedentes que ha afectado a la Comunidad, desencadenada por condiciones meteorológicas excepcionales, que incluyen una ola de calor prolongada, fuertes vientos y escasa humedad.
Ante esta situación, Fernández Mañueco ha anunciado la apertura inmediata de un amplio diálogo con todos los actores y representantes sociales implicados, con el objetivo de mejorar la gestión preventiva de los montes y bosques de la comunidad. Después de la comparecencia, el presidente escuchará las propuestas de los diferentes grupos políticos en el Parlamento autonómico y continuará el diálogo con los representantes del Diálogo Social, agricultores, ganaderos, colegios profesionales, universidades, empresas del sector forestal y otras administraciones.
En un contexto preocupante, durante los primeros 23 días de agosto, se han registrado un total de 348 incendios en Castilla y León, siendo las provincias de León y Zamora las más afectadas. Hasta el 26 de agosto, los grandes incendios, que superan las 500 hectáreas, han impactado a más de 141.000 hectáreas, de las cuales el 31 % corresponde a terreno forestal arbolado y el 43 % a matorrales.
Refuerzo del operativo y de la prevención
Fernández Mañueco ha subrayado que la prioridad del Ejecutivo ha sido la protección de las personas, por lo que se acordó la evacuación preventiva de 203 pueblos, con 15.767 habitantes censados, lo que eleva la cifra de evacuados a aproximadamente 20.000, incluyendo visitantes.
El operativo de extinción de incendios en Castilla y León está compuesto por 4.720 profesionales, de los cuales más del 70 % son personal público, y está disponible 24 horas al día durante todo el año. El Gobierno autonómico duplica su presupuesto hasta 200 millones de euros, de los cuales 126 millones se destinan a la extinción. Se han mejorado las condiciones laborales, reduciendo la temporalidad y aumentando el personal contratado a lo largo del año.
Además, la Junta ha triplicado hasta 74 millones de euros los recursos dedicados a la prevención, convirtiéndose en la comunidad que más invierte en trabajos preventivos. En 2024, la inversión alcanzará los 10 millones de euros, extendiéndose a montes de utilidad pública y a más de la mitad de los montes privados.
Compromiso con la reconstrucción
La Junta ha actúado rápidamente para facilitar la recuperación de las personas afectadas por los incendios. El 20 de agosto se aprobó un plan integral que incluye 45 medidas con un importe inicial de 114 millones de euros, ampliables si fuera necesario. Estas ayudas contemplan hasta 185.000 euros para viviendas destruidas, 500 euros para familias desalojadas y 5.500 euros para agricultoras, ganaderas y negocios en localidades evacuadas.
En el ámbito agroganadero, se han distribuido más de 2,7 millones de kilos de paja y forraje, además de ayudas directas para agricultores y ganaderos. En empleo, ya se han autorizado 14 ayudas a negocios por un total de 77.000 euros.
Programa especial para Las Médulas
La Junta también desarrollará un programa especial de restauración forestal en Las Médulas que incluirá la recuperación de infraestructuras y áreas quemadas, así como la preservación del patrimonio cultural de la zona. Se prevé que este esfuerzo ayude a convertir Las Médulas en un ejemplo internacional de regeneración patrimonial y desarrollo económico.
Demandas al Gobierno de España y colaboración institucional
Finalmente, el Gobierno autonómico ha solicitado la declaración de zona catastrófica, aprobada ya en Consejo de Ministros, y ha pedido más recursos del Ejército para apoyar las labores de extinción. El presidente también ha insistido en la necesidad de convocar una Conferencia de Presidentes para abordar los incendios como una cuestión de Estado y escapar de la confrontación política.
Fernández Mañueco ha agradecido y valorado la labor de los profesionales del operativo, de la UME, del Ejército, de la Guardia Civil, y de todos los voluntarios que han contribuido a combatir esta situación crítica, así como a la colaboración de entidades y comunidades de otros países.
