BARCELONA, 9 Abr. (EUROPA PRESS) – El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha solicitado a su partido que tome la iniciativa en liderar la unidad dentro de la izquierda. En este contexto, ha argumentado que ERC debería servir de inspiración para las alternativas de izquierda en España ante el creciente auge de la extrema derecha. Rufián advirtió: «Si no, nos matarán por separado», refiriéndose a las inminentes elecciones generales.
Rufián realizó estas declaraciones el jueves durante el acto ‘Què s’ha de fer?’, en el que participó junto a la eurodiputada de Podemos y exministra, Irene Montero, y el exdirigente de Comuns, Xavi Domènech. El evento se llevó a cabo en el auditorio del Campus Ciutadella de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y reunió a unas 300 personas.
«SI ME VA EL CARGO, ME VOY A MI CASA»
Durante su intervención, Rufián manifestó: «Le pido a mi partido que intente liderar esto. Y si me va el cargo, me voy a mi casa». Celebró la reciente creación de una candidatura unitaria de izquierdas en Andalucía, pero hizo hincapié en que la izquierda soberanista -incluyendo a ERC, EH Bildu, BNG y Compromís- debe esforzarse por simplificar sus diferencias con respecto al resto de la izquierda.
REPETIR UNIDAS PODEMOS
El portavoz de ERC abogó por la creación de una coalición similar a Unidas Podemos, preguntándose: «¿Y por qué ERC no puede inspirar, digo con humildad, a esta izquierda española, a esta izquierda que busca un proyecto más españolista y más federal?». Rufián considera que Montero puede representar un catalizador para aglutinar esfuerzos, defendiendo la importancia de que ERC fomente estas confluencias.
Aún más, Rufián manifestó que el verdadero problema no reside en las izquierdas soberanistas, que, según él, saldrían adelante en unas elecciones, sino en la izquierda a la izquierda del PSOE. Se opone a que estas personas se sientan obligadas a abstenerse o a votar por el PSOE: «Me niego a avergonzarme de decir que quiero que a las izquierdas españolas les vaya bien. Porque yo quiero un Gobierno del PSOE sumiso a Bildu, a ERC, a Compromís, a Adelante Andalucía, a las izquierdas soberanistas».
También lanzó una advertencia respecto a la situación futura: «Lo que viene no es lo de siempre, lo que viene es un enorme sufrimiento social, Abascal de vicepresidente». Rufián enfatizó que el deseo de frenar estos sucesos no le quita valor ni le hace ser menos catalán o menos independentista.
LA FÓRMULA
Acerca de la estrategia a seguir para unir a la izquierda, Rufián reconoció que no tiene la «varita mágica». Advirtió que cuanto más se discuta sobre el ‘cómo’, más fácil será para «los aparatos de los partidos» rechazar la propuesta. Instó a sus compañeros a centrarse en el diálogo y a discutir temas de ciencia y programa.
Propuso la idea de crear un grupo interparlamentario en el Congreso como una forma de empezar: «Hay mil maneras de hacer estas cosas que estamos proponiendo. Debemos dar espacio a las cúpulas de los partidos para que puedan hablar», subrayó.
Rufián también destacó que la izquierda no debería descalificar a los votantes de Vox y Alianza Catalana (AC): «No todos son unos fachas. La mejor manera de regalarles esto es decirles que son idiotas o unos fachas. Les han convencido de que el culpable de su precariedad es alguien más vulnerable que ellos».
NO REPARTIR CARNETS
Asimismo, instó a hablar con todos, independientemente de banderas, idiomas o causas, y no repartir carnets de izquierdas o derechas: «Tenemos que hablar de tú a toda la gente y decirle: ‘Mira, si compartes justicia social, democracia, libertad, eres de los míos, sin tantas manías, sin tanto léxico, sin tanta frase de taza motivadora de desayuno».
EL PROBLEMA «SON LOS NEUTRALES»
Rufián también opinó que «el problema no son los fascistas, son los neutrales, porque no hay tantos fascistas». Instó a la izquierda a abordar temas incómodos como el orden, la seguridad y la migración sin prejuicios, argumentando que algunas personas se sienten atraídas por el discurso de la extrema derecha sobre estos asuntos.
Dejó claro que su ambición no es gobernar España, sino asegurar que «se gobierne bien España».
INDEPENDENTISMO Y REALISMO
Finalmente, Rufián afirmó que defender estas posturas no lo convierte en menos catalán ni menos independentista. Sostuvo que, por primera vez, la izquierda soberanista podría ser un espacio a la izquierda del PSOE «donde el derecho a la autodeterminación de Catalunya y de Euskadi no esté puesto en duda».
Asimismo, acusó a Junts de haber votado junto con PP y Vox en el Congreso durante dos años. En cuanto al independentismo catalán, concluyó: «El relato mágico de que somos el 70, el 60, hasta el 50% de los indepes en Catalunya es magia. Pese a todo, no es así. Y decirlo a mí no me hace menos indepe. Me hace más realista».
