El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha anunciado una partida de 850.000 euros hasta final de mandato, con la intención de que se prorrogue anualmente en el siguiente mandato, para apoyar a las librerías de la ciudad y mantener su papel como piezas «clave» del mapa cultural. Esta medida está enfocada en beneficiar a los comercios más pequeños del sector, y fue dada a conocer en una rueda de prensa el pasado viernes en la librería Documenta, junto con el presidente del Gremi de Llibreters de Catalunya, Éric del Arco, y el concejal de Cultura, Xavier Marcé.
Collboni destacó que las librerías «no son solo un establecimiento comercial, sino que son agentes culturales esenciales en la promoción de la lectura y en la vida cultural del barrio». La estrategia incluye la posibilidad de establecer nuevas librerías en locales municipales cercanos a bibliotecas, buscando reforzar el ecosistema cultural y garantizar la viabilidad económica de estos pequeños negocios.
El alcalde instó a la población a apoyar a las librerías locales en lugar de recurrir a plataformas como Amazon. «Comprando en una librería estáis haciendo mucho más que comprar un libro; estáis defendiendo un modelo de ciudad, una forma de relacionarnos y una forma de defender el derecho a quedarnos en nuestro barrio», comentó.
4 EJES DEL PLAN
El plan se articula en cuatro ejes: la capacitación profesional, la presencia digital, la conexión comunitaria y el refuerzo de las ayudas y subvenciones económicas.
- El primero prevé 4 becas para cursar el diploma de especialización impartido por la Escola de Llibreries de la UB y cursos específicos ajustados a las necesidades del sector.
- El segundo contará con 80.000 euros para digitalizar los negocios y crear un mapa literario de Barcelona en una sola web.
- El tercero se relaciona con la ubicación de nuevos comercios en locales municipales y la organización de un encuentro entre dinamizadores de clubes de lectura.
- Finalmente, se establecerá una convocatoria específica para librerías independiente de la general, y se destinarán 130.000 euros para la compra de libros infantiles para librerías escolares.
El plan cuenta con el apoyo del Gremi, que representa a 134 agremiados, así como del Gremi de Llibreters de Vell de Catalunya, y ha sido desarrollado en colaboración con el Consorci de Biblioteques de Barcelona.
UN GREMIO COOPERATIVO Y NO COMPETITIVO
Éric del Arco celebró la medida del Ayuntamiento, considerándola «el primer plan integral en esencia de apoyo a las librerías», y afirmó que marca un hito en la relación de la ciudad con este sector. «Qué bonito es tener un alcalde que quiere a las librerías, que las visita y que las disfruta. No es un gesto menor; es una declaración pública y lanza el mensaje de que Barcelona quiere librerías, porque no es solo comercio, es estructura fundamental de la ciudad», afirmó.
Del Arco espera que este plan sea un precedente para que otros ayuntamientos, consejos comarcales, diputaciones y otras administraciones se fijen en él y lo adapten a sus territorios. Además, destacó que su gremio es cooperativo y no competitivo, insistiendo en que “no competimos ni en precio ni en quedarnos a un cliente” y pidió a la ciudadanía que compre en locales de proximidad, ya que el precio es el mismo que en las grandes plataformas al estar regulado por ley.
