La Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia (Fecoam) ha manifestado su «malestar y máxima preocupación» por el futuro de las explotaciones del sector de los frutos secos ante el acuerdo arancelario alcanzado entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos. Según Pedro Guerrero, responsable sectorial de Fecoam, este convenio genera «gran inquietud» en los productores, no solo en la Región de Murcia, sino en toda España.
Como resultado del acuerdo alcanzado, la almendra española tendrá unos aranceles del 15% para su entrada en el mercado norteamericano. A su vez, se liberalizará la entrada de frutos secos estadounidenses y otros productos por un valor aproximado de 650.000 millones de euros. Guerrero ha subrayado que esta liberalización «pone en grave peligro nuestras explotaciones, nuestra industria y nuestra soberanía alimentaria».
EEUU, siendo el mayor productor de almendras del mundo, utiliza un tipo de producción intensivo, libre de las limitaciones de fitosanitarios que deben seguir los productores europeos. Esto, sumado a la normativa europea y al nuevo acuerdo, crea una competencia que es «no solo injusta y desigual», sino que, según Guerrero, representa un «verdadero ataque» a las explotaciones y agricultores de la región.
Importación masiva y su impacto
En el contexto actual de la campaña de almendra, Guerrero ha advertido que los operadores comerciales han comenzado a abastecerse de una «gran cantidad» de almendra americana debido al temor relacionado con los aranceles, lo cual ha saturado el mercado con importaciones masivas a bajo precio. Esto afecta especialmente a la almendra española, que, y especialmente la procedente de la Región de Murcia, cuenta con «características únicas» que la diferencian.
Las almendras españolas gozan de unas condiciones genéticas, morfológicas, organolépticas y nutricionales excepcionales, que incluyen altos valores de proteína, grasas, ácido oleico y linoleico. Según estudios, la almendra tradicional es una fuente de fibra y contiene grandes niveles de esteroles como el beta-sitosterol, el avenasterol, el campesterol y el estigmasterol.
Sin embargo, Guerrero lamenta que, en estas condiciones, la almendra de origen español, cultivada en secano y, en muchos casos, ecológica, «no tiene posibilidad alguna de competir». A su juicio, es imprescindible «luchar para no perder la soberanía alimentaria de la UE», evitando la entrada de productos de terceros países que no cumplen las normas estrictas a las que están sometidos los productores europeos, lo que conlleva a una pérdida de competitividad.
Para concluir, Guerrero ha afirmado que el sector de los frutos secos en España se encuentra en una situación de desamparo por parte de la política europea, afectando no solo a este sector, sino al conjunto de la UE al permitir la entrada de este tipo de productos.
