El Senado ha comenzado el proceso para la renovación del Tribunal Constitucional (TC), a raíz de la misiva enviada por su presidente, Cándido Conde-Pumpido, al presidente del Senado, Pedro Rollán. Esta carta, remitida a finales de julio, solicita la activación del procedimiento para designar a los magistrados cuyo mandato caduca en diciembre.
De acuerdo con fuentes de la presidencia del Senado, Rollán ha presentado la carta ante los miembros de la Mesa, dando inicio al protocolo necesario para que los distintos grupos políticos puedan llegar a un acuerdo sobre los nombramientos. Es relevante destacar que la renovación se debe a la expiración de los mandatos tanto de Conde-Pumpido como de otros tres magistrados: María Luisa Balaguer, Ricardo Enríquez y José María Macías, quienes deberán ser reemplazados.
Conde-Pumpido, en su comunicación, indica que aunque se suele dar un aviso con cuatro meses de antelación para activar el proceso, este año la notificación se ha realizado de forma anticipada, ya que el límite se cumplía el 17 de agosto, fecha que fue inhábil para el tribunal.
La situación actual del TC es notable, con una composición de siete magistrados progresistas y cinco conservadores. Con la salida de dos magistrados de cada sector, la reconfiguración del tribunal dependerá de las decisiones que tome el Senado respecto a los candidatos que se propongan para ocupar dichas vacantes.
En el pasado, la entrada de nuevos magistrados ha alterado el equilibrio dentro del TC, como en el caso de 2017, cuando una mayoría conservadora alteró lo que era una sólida mayoría progresista. Este tribunal está constituido por doce miembros, los cuales son nombrados por el Rey: cuatro son designados por el Congreso, cuatro por el Senado y los restantes dos son elegidos por el Gobierno y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Elección de un nuevo presidente
Los actuales magistrados del TC, entre los que se encuentran Conde-Pumpido, Balaguer, Enríquez y Macías, fueron propuestos por el PP y el PSOE en marzo de 2017. Su designación inicial contemplaba un mandato que ahora se verá afectado debido a la demora en su elección, ya que debió haber sido realizada en diciembre de 2016.
La renovación del TC también conllevará la elección de un nuevo presidente, puesto que actualmente Conde-Pumpido ocupa dicha posición, habiendo sido elegido en enero de 2023. Su elección rompió una tradición no escrita que establecía que la presidencia del tribunal correspondía al sector mayoritario, con la vicepresidencia asignada al sector minoritario, lo que añade una capa más de complejidad a la actual situación política y judicial en España.
