MADRID, 15 (EUROPA PRESS) – La ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha calificado el incidente protagonizado este martes por el diputado de Vox, José María Sánchez García, quien se encaró con la letrada de la Mesa del Congreso y con la Presidencia, como un evento que «daña la convivencia» y «avergüenza» a los ciudadanos. Saiz ha instado al Partido Popular (PP) a condenar esta actitud, afirmando que no se puede «ponerse de perfil».
En los pasillos del Congreso, la ministra socialista censuró la actitud de Sánchez García, enfatizando que «el respeto y la convivencia deben estar por encima de todo». Según Saiz, los comportamientos de Vox evidencian «el poco respeto que tienen a las instituciones». Asimismo, se dirigió al PP, actualmente en negociaciones con Vox para acuerdos autonómicos, cuestionando: «¿Dónde está el Partido Popular? Que haga una oposición a la altura de lo que necesita este país».
Siempre se ponen de perfil
A su juicio, «el PP siempre se pone de perfil», además de señalar que «no es momento de abstenerse y de ponerse de perfil». Puso como ejemplo el último decreto ley de ayudas por la guerra de Irán. En declaraciones a ‘TVE’, Saiz reiteró su reproche hacia el PP por su tibieza con Vox y demandó una respuesta «más contundente». Relató que tuvo que cambiar su asiento en el Senado debido a «constantes interrupciones, faltas de respeto» e «insultos» que le impedían realizar su trabajo proveniente de la bancada popular.
«La actitud tiene que ser ejemplar y es intolerable que no se deje trabajar, que se falte al respeto», añadió la ministra, defendiendo que en una democracia se pueden tener diferentes opiniones, pero «siempre desde el respeto».
Una absoluta anomalía
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, también se refirió al incidente, subrayando que fue «una absoluta anomalía» que solo tiene precedentes en la intentona golpista del 23 de febrero de 1981. Explicó que lo ocurrido el martes fue similar a que un representante público, «que está aquí porque fue votado en las urnas», subiera al estrado a increpar a la máxima autoridad del Congreso, lo que calificó de «inaceptable» y describió como «fascismo puro».
Torres sugirió que Sánchez García debería ser expulsado de Vox, argumentando que esta organización, que existe gracias al apoyo popular, tiene reminiscencias de la dictadura, del fascismo y del totalitarismo. También resaltó que el PP, que ha tenido presidentes en la Cámara Baja, no puede permanecer al margen de esta situación y debe manifestarse con contundencia.
Unos ejercen de ultras y otros los apoyan
La ministra de Sanidad, Mónica García, de Sumar, denunció lo que calificó de «violencia institucional de los ultras» en el país, apoyada según ella por el PP, que no condena estas actitudes. «Lo normal en el país en el que vivimos es que los ultras ejerzan de ultras y los que los apoyan no dejen de hacerlo», comentó.
Finalmente, la ministra de Ciencia, Diana Morant, describió lo ocurrido en la sesión plenaria del martes como «inédito», considerándolo una «actitud violenta». En su opinión, «su nerviosismo, su falta absoluta de saber estar no puede ser pagada por la ciudadanía, ni por la Cámara».
