El Área de Cardiología del completo hospitalario, ubicado en San Sebastián de los Reyes, ha colaborado estrechamente con el Hospital público Universitario La Paz. Como resultado, los pacientes ya no necesitan desplazarse a dicho centro en la capital para someterse a diversas técnicas, pues son los cardiológos del Infanta Sofía quienes se encargan del tratamiento, indicación y seguimiento de sus patologías. De hecho, en julio pasado, el Infanta Sofía realizó, en un quirófano supervisado por el Servicio de Hemodinámica de La Paz, el primer cateterismo cardíaco en sus instalaciones.
Beneficios del Nuevo Recurso Sanitario
Esta nueva incorporación a la sanidad pública madrileña ofrece múltiples ventajas. Entre ellas, se destaca la mejora en el acceso de la población a procesos diagnósticos y terapéuticos frecuentes en Hemodinámica; mayor seguridad, calidad asistencial y eficiencia para los pacientes; además de un impulso a la docencia y la investigación, facilitando la acreditación necesaria para la formación de médicos internos residentes especialistas.
¿Qué es un Cateterismo?
El cateterismo es un procedimiento invasivo que implica la introducción de catéteres en el corazón para evaluar su anatomía y las arterias coronarias. Este procedimiento también se utiliza para estudiar la función cardíaca, así como las válvulas y las presiones pulmonares en ciertas patologías. La indicación más habitual es el análisis de las arterias coronarias en casos de infarto agudo de miocardio, así como en situaciones de descompensación en cardiopatías isquémicas.
Innovación: Chaleco Desfibrilador
Otra de las innovaciones que ha implementado el Servicio de Cardiología del Infanta Sofía es la colocación del primer chaleco desfibrilador a un paciente de 46 años con miocardiopatía dilatada. Este dispositivo tiene como objetivo prevenir el riesgo de muerte súbita, a la espera de que el paciente mejore su función cardíaca sosteniendo un tratamiento que evite la necesidad de un desfibrilador definitivo. Generalmente, el tiempo de indicación de este innovador dispositivo se extiende de uno a tres meses, dependiendo de la evolución del paciente.
