SANTA CRUZ DE TENERIFE, 20 Abr. (EUROPA PRESS) – El delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, ha apelado este lunes a preparar a Tenerife ante el «gran reto» que supone la visita del Papa León XIV a la isla el próximo 12 de junio, donde celebrará una misa multitudinaria a mediodía en el puerto de Santa Cruz de Tenerife y prevé reunirse con migrantes en La Laguna, ya sea en el casco del municipio o en el propio campamento de Las Raíces.
En declaraciones a los periodistas tras una reunión para abordar el dispositivo de seguridad y movilidad, Pestana ha comentado que no será una visita de un jefe de Estado «al uso», por lo que habrá «molestias» para los ciudadanos. No obstante, ha enfatizado la importancia de trabajar en la toma de decisiones para que sea un «día magnífico» para la isla.
En este sentido, ha reiterado su propuesta al Gobierno de Canarias de suspender las clases —o adecuarlas a modalidad online— para facilitar la movilidad, así como promover el teletrabajo en la administración, extendiendo esta propuesta al resto de instituciones públicas y empresas privadas que puedan implementarlo.
Además, ha solicitado «paciencia» a los ciudadanos, dado que habrá cortes de tráfico, especialmente en la TF-5, para facilitar el desplazamiento de la comitiva del Papa desde La Laguna a Santa Cruz de Tenerife. Por ello, ha instado a los dirigentes y ciudadanos a ser «responsables» ante estas decisiones.
«Ese día será un hito en la historia de Tenerife y lo que tenemos que hacer es lo posible para que haya una repercusión mínima en la sociedad tinerfeña», ha comentado, subrayando la necesidad de fomentar el uso del transporte público, tanto de guagua como de tranvía. «La peor noticia sería que hubiera un uso excesivo del vehículo privado», ha añadido.
Pestana ha subrayado que la petición de disminuir la movilidad en la isla ese día es un planteamiento «unánime» de todos los implicados en la organización de la visita. Asimismo, ha sugerido que se facilite a los trabajadores la opción de solicitar días de asuntos propios, considerando que el viernes puede ser un día habitual de «colapso» en la TF-5.
LEÓN XIV DUERME EN GRAN CANARIA
El delegado ha informado sobre los planes de adelantar la apertura del aeropuerto para facilitar la llegada de viajeros y ha indicado que se establecerá un protocolo alternativo en caso de que el Papa no pudiera aterrizar en Tenerife Norte debido a niebla y fuera desviado a Tenerife Sur, ya que pasará la noche del 11 de junio en Gran Canaria.
Respecto a la coincidencia de la misa con el ‘Tenerife Music Festival’, que tiene programados conciertos esa misma fecha en el puerto capitalino, Pestana ha asegurado que no habrá problemas para coordinar la seguridad, aunque ha señalado que podría haber colas y retrasos derivados de la movilidad.
«Dependeremos de reuniones futuras para decidir lo necesario. También el organizador del evento deberá tomar sus propias decisiones», ha comentado.
Una delegación del Vaticano viajará la próxima semana al archipiélago para ultimar la agenda y toda la logística de seguridad y movilidad. La Delegación de Gobierno movilizará a más de 4.200 agentes de Policía Nacional que ya están en las islas, más otros 1.200 que llegarán de refuerzo desde la Península.
Antonio Pérez, vicario general del Obispado de Tenerife, ha destacado el «cariño» y el «trabajo intenso» que realizan tanto los ciudadanos como las instituciones ante esta «visita histórica», que representa un «desafío muy importante».
Pérez ha indicado que la misa ante 50.000 personas en el puerto está «cerrada», mientras que aún queda por definir el encuentro con personas migrantes en La Laguna, dado que el viaje de León XIV tiene una «connotación especial» al abordar cómo se realiza la acogida de estas personas en Canarias. «En otras sedes, como Barcelona o Madrid, tendrán otros enfoques; aquí, desde el principio, este enfoque es el eje, no el único, pero sí importante en esta visita a Canarias», ha señalado.
