El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido en el Pleno del Estado de la Ciudad, el último del mandato, un modelo «que funciona» y ha advertido sobre «un riesgo a evitar el próximo año, el sanchismo».
Un modelo de ciudad en crecimiento
En un amplio discurso de prácticamente una hora de duración, el primer edil ha expuesto «un modelo de ciudad que funciona, un modelo que demuestra que se puede crecer en lo económico y en lo social». Aseguró que Madrid puede ser al mismo tiempo el motor económico de España, con los mejores datos de sostenibilidad, y también debe recordar a aquellos que peor lo están pasando.
Identificación de retos y prioridades
«Tenemos riesgos y desafíos, pero sobre todo hay un riesgo que tenemos que evitar de cara al año que viene, que es el sanchismo», ha espetado a la izquierda. Durante la sesión, dibujó «una ciudad pujante y dinámica, una ciudad influyente en el ámbito global, una ciudad referente para el resto de ciudades del mundo». Sin embargo, matizó que esto no puede llevar a «un ejercicio de autocomplacencia».
Almeida hizo un llamado a continuar trabajando, a saber cómo hacerlo y a identificar las prioridades que tenemos en el futuro, entre las que destacó la vivienda, la creación de prosperidad y el crecimiento.
Compromiso del Gobierno con la identidad madrileña
Se trata de ser una ciudad global, pero «sin despersonalizar, sin perder la identidad de ninguna manera». Para esto, aseguró que «la mejor garantía que se tiene es este Gobierno, refrendado por una mayoría absoluta de los madrileños», convocando no solo a una amplia mayoría política, sino también a una amplia mayoría social en torno a un proyecto común de convivencia.
Avance en el cumplimiento de promesas
Martínez-Almeida también comunicó que de las 300 medidas incluidas en el programa electoral del PP con el que concurrieron a las elecciones de 2023, «ya están cumplidas o en ejecución el 98,33 por ciento».
