MADRID, 1 de julio (EUROPA PRESS) – La dimisión de la coordinadora general de Movimiento Sumar de todos sus cargos y su baja como militante de la formación supone otro hito en la crisis interna que atraviesa el partido, evidenciando que continúa latente el choque entre sectores de la organización.
Este jueves, durante una comparecencia pública en Madrid, Lara Hernández anunció oficialmente su decisión de abandonar el partido que ha dirigido desde la última asamblea, y del que fue también secretaria de Organización. Su renuncia se produce en medio de la polémica por la investigación en su contra por presunto trato vejatorio a los trabajadores, que algunos de sus partidarios le habían aconsejado que considerara en su momento.
A pesar de su renuncia, Hernández evitó cargar contra sus antiguos compañeros, manifestando que no deseaba hacer «sangre» ni entrar en el «barro». Sin embargo, destacó que su salida se produce tras el archivo del proceso de investigación, denunciando haber sido víctima de una campaña de «desprestigio en su contra» desde que se abrió la investigación en febrero. Aseguró también que se reserva el derecho de interponer acciones legales por el daño sufrido, alegando que las «mentiras», «calumnias» e «injurias» que se han vertido contra ella han sido «falsas» según el archivo que le fue comunicado el domingo 28 de junio.
Oferta de un puesto en la nueva dirección que fue rechazada
La decisión de Hernández abre el camino para la elección de nuevas coordinadoras, como la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, y la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez. Sin embargo, también indica que la unidad no será completa, ya que ni Hernández ni sus afines formarán parte de la nueva dirección.
Fuentes de la candidatura informaron que contactaron con la excoordinadora y le ofrecieron un puesto en la nueva dirección, a pesar de que ha perdido numerosos apoyos en la organización. Sin embargo, Hernández rechazó dicha oportunidad. Desde su entorno señalaron que se le consultó para esta opción de manera tardía, al cierre del plazo, y que su decisión de rechazar la oferta fue por dignidad política, indicando que quienes impulsaban la candidatura son los mismos que han maniobrado para descabalgarla.
Hernández ha expresado su aprecio por Movimiento Sumar, subrayando que ha entregado todo por el partido. Sin embargo, su entorno sostiene que el proceso de investigación por acoso laboral fue una operación «política» contra ella, atribuyendo la denuncia a la mano de la portavoz parlamentaria.
Más salidas a la vista
Tras culminar el plazo para registrar candidaturas, se espera que se revele la lista confeccionada por Martínez Barbero y Rosa Martínez. Sin embargo, los correligionarios de la excoordinadora ya anticipan bajas notables de diputados y otros cuadros importantes, con la expectativa de que se pueda hacer pública este mismo jueves.
Una de las incógnitas es el papel que desempeñará el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, quien está incluido en el listado para la nueva dirección como referente del partido, según fuentes internas. También se desconoce el rol de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, quien fundó Movimiento Sumar pero renunció a su cargo como coordinadora tras los malos resultados de las elecciones europeas, aunque ha continuado en la dirección y ya ha renunciado como referente electoral.
Por otro lado, fuentes cercanas al sector de Hernández advierten que habrá más renuncias que seguirán su ejemplo y renunciarán a formar parte de la nueva dirección, mencionando posibles casos como el del diputado Txema Guijarro o el actual secretario de Organización interino, Fabio Cortese. En contraste, el equipo de la candidatura de Barbero y Rosa Martínez revela que su lista tiene como objetivo ser lo más amplia posible, otorgando importancia a los dirigentes territoriales, ya que el nuevo proyecto busca reforzar los territorios.
Crisis energética y dimisiones en cadena
La dimisión de Hernández, que ya había tenido experiencia en IU y también abandonó esa formación, no detiene la fuerte crisis que atraviesa el partido desde que a finales de mayo renunció la exsecretaria de Organización, Laura Moreno, quien en una carta presentó severas acusaciones contra la excoordinadora.
Desde su irrupción en la política, Movimiento Sumar ha enfrentado una serie de renuncias, incluyendo la de la ex-eurodiputada María Eugenia Rodríguez Palop y el ex-portavoz parlamentario Íñigo Errejón, quien fue denunciado por presuntos abusos sexuales. También ha dimitido el exsecretario de Comunicación, David Comas, y la escritora Elizabeth Duval, quien expresó estar muy crítica con la ya dimitida coordinadora, afirmando haber sido testigo de comportamientos inapropiados hacia trabajadores.
La formación ha navegado en la inestabilidad desde la salida de Díaz como referente orgánico y la dimisión del co-coordinador Carlos Martín en agosto del año pasado, lo que dejó a Hernández como la máxima referente en el plano interno de Movimiento Sumar hasta ahora.
Estas turbulencias internas debilitan a Movimiento Sumar justo cuando se encuentra en plena negociación con Más Madrid, IU y Comunes para crear una nueva coalición amplia de izquierdas de cara a las próximas elecciones generales, que de momento no tiene candidato ni marca electoral.
