El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha reivindicado este jueves el papel desempeñado por el expresidente del Gobierno José María Aznar en la consolidación de las bases económicas, institucionales y europeas de Ceuta, durante el acto de recepción institucional ofrecido con motivo de su visita a la ciudad.
Bienvenida y legado de Aznar
“Bienvenidos a Ceuta, bienvenidos a vuestra casa”, ha comenzado Vivas, quien ha asegurado que Aznar “significa un antes y un después en el devenir de Ceuta de los últimos treinta años” y, especialmente, a la hora de identificar “cuáles son las claves existenciales de nuestra ciudad”.
El presidente ceutí ha destacado que Aznar entendió desde el primer día de su mandato que Ceuta y Melilla afrontan “un conjunto de condicionantes, riesgos y amenazas sin parangón en el resto de España”, que requieren “un plus de esfuerzo, decidido y enérgico, por parte del Estado” para garantizar su seguridad, estabilidad y bienestar.
Medidas clave durante su mandato
Vivas ha repasado algunas de las principales medidas impulsadas durante los gobiernos de Aznar. En el ámbito económico y fiscal, ha señalado:
- El establecimiento de un mecanismo estable de garantía de la recaudación del IPSI.
- La cesión a la Ciudad de los impuestos especiales sobre hidrocarburos y labores del tabaco.
- Las medidas destinadas a mejorar el Régimen Económico y Fiscal (REF).
También ha puesto en valor el denominado Plan Ceuta Activa y las actuaciones que permitieron avanzar en la igualdad de los ceutíes con el resto de españoles en materia de equipamientos y servicios esenciales, citando expresamente el Hospital Universitario, la planta desaladora, la Biblioteca Pública Adolfo Suárez y el helipuerto.
En el terreno institucional, Vivas ha destacado la incorporación de Ceuta al Consejo de Política Fiscal y Financiera, a la Comisión General de las Comunidades Autónomas del Senado y a las Conferencias Sectoriales con el Gobierno de la Nación. Asimismo, ha subrayado el impulso dado al anclaje de Ceuta en la Unión Europea mediante el desarrollo y aplicación de los fondos estructurales europeos.
El precedente del islote Perejil
Más allá de las realizaciones materiales, Vivas ha destacado el valor de la “confianza” como uno de los principales legados de aquella etapa. En este sentido, se ha referido especialmente a la crisis del islote Perejil de julio de 2002, que, a su juicio, puso a prueba “hasta qué punto España estaba dispuesta a defender, llegado el caso, nuestra integridad y soberanía”.
La respuesta de Aznar, ha afirmado, fue “inequívoca” y dejó claro que la integridad y soberanía españolas “son innegociables y se defienden con todos los medios y capacidades del Estado”.
Por todo ello, Vivas ha señalado que “el presidente Aznar forma parte de la historia de Ceuta” y ha expresado su convencimiento de que el expresidente comparte el dolor de los ceutíes por la situación que atraviesa la ciudad desde los acontecimientos de los pasados 30 y 31 de julio.
Defensa de la identidad ceutí
“Le duele que nuestra frontera fuera vulnerada, sin que hubiera ninguna reacción para evitarlo por parte de quien podía, debía y estaba avisado”, ha afirmado. También ha señalado que le duele que los ceutíes hayan visto “perturbada su forma de vida”, que estén “intranquilos” y que se sientan “inseguros”.
El presidente de la Ciudad ha reconocido que se trata de “un momento duro y difícil, seguramente el más duro y difícil de nuestra historia reciente”, aunque ha defendido que la crisis también está dejando “cosas positivas y clarificadoras”.
La unidad y la defensa de Ceuta
Entre estas cuestiones, ha situado en primer lugar la necesidad de que no haya “posturas ambiguas ni medias tintas” a la hora de posicionarse sobre la situación de Ceuta: “O se está con Ceuta por encima de cualquier otra cosa, o se está al servicio de siglas e intereses partidistas”, ha manifestado.
En segundo lugar, ha reivindicado la unidad de los ceutíes en torno a la defensa de su españolidad. “Para el pueblo de Ceuta no hay nada más importante que la defensa de nuestra españolidad”, ha subrayado, destacando la capacidad de la sociedad ceutí para actuar “con una sola voz, juntos y unidos”, por encima de credos, culturas, orígenes e ideologías.
Vivas ha proclamado que “Ceuta no se rinde, Ceuta se defiende” y ha asegurado que la ciudad seguirá “en la lucha hasta conseguir que retorne la tranquilidad a nuestras vidas y la normalidad a nuestras calles y servicios”.
Una causa para toda España
El presidente ha vinculado ese retorno a la normalidad al regreso a Marruecos de las personas que entraron ilegalmente en Ceuta los días 30 y 31 de julio y que todavía permanecen en la ciudad. Además, ha relacionado esta unidad con “el respeto y aprecio por la realidad multicultural de nuestra población” y con la defensa de “la convivencia como patrimonio inmaterial de nuestra ciudad”, otra de las que ha definido como “claves existenciales” de Ceuta.
Como tercer elemento positivo derivado de la crisis, el presidente ha destacado que en el resto de España se está entendiendo que lo que ocurre en Ceuta “no es sólo una causa de Ceuta”, sino una cuestión que concierne al conjunto de los españoles. “Defender la integridad territorial de Ceuta es defender la integridad territorial del conjunto de España”, ha afirmado Vivas, recordando que, de acuerdo con la Constitución, España constituye “un todo indivisible”.
Confianza en el futuro
El presidente de la Ciudad ha concluido mostrando su confianza en que, apoyándose en estas fortalezas, “Ceuta saldrá adelante y reforzada de este duro trance”. Y ha cerrado su intervención con una referencia a uno de los símbolos más reconocibles de la identidad ceutí: “Estoy convencido, querido presidente, de que en este salón y en cualquier rincón de Ceuta siempre será un clamor eso de que el grito de viva Ceuta suena en mi alma cual eco fuerte de un viva España”.
