El Gobierno de España ha decidido prorrogar durante 15 días más los controles fronterizos a los pasajeros que acceden al territorio nacional procedentes de Italia. Esta decisión se produce tras la resolución del Ejecutivo italiano, liderado por Giorgia Meloni, de extender la suspensión del acuerdo de Schengen debido a la crisis en Ceuta. El Ministerio del Interior ha sido quien ha informado sobre esta medida.

Los controles fronterizos fueron instaurados el 8 de agosto con un plazo inicial de un mes y se ampliarán por 15 días adicionales tras la decisión tomada por Italia el pasado lunes. De esta manera, Italia seguirá sometiendo a sus fronteras a los viajeros que provienen de España, en el contexto de la crisis que se inició con la llegada masiva de migrantes a Ceuta el 30 de julio.
Según la agencia italiana ADN Kronos, el Ministerio del Interior italiano notificará en breve esta decisión a la Unión Europea (UE). Se trata de una medida extraordinaria dentro del marco de la libre circulación europea.
La comunicación entre ambos gobiernos fue sostenida por el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, y su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, durante una «constructiva conversación telefónica». Roma justifica su medida basándose en el análisis del Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad Fronteriza.
Italia sostiene que persisten los factores que llevaron a la reintroducción de los controles fronterizos a partir del 1 de agosto, pero también reconoce «las iniciativas ya emprendidas por España y la Unión Europea para que la situación en la zona pueda encaminarse hacia una próxima normalización».
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha referido a estos controles, afirmando que carecen de «ningún sentido». En una entrevista reciente con Cadena Ser, recordó que España había asistido a Italia en la acogida de inmigrantes que llegaron a Lampedusa y enfatizó la importancia de la solidaridad entre países europeos.
Sánchez también expresó su pesar por la carta firmada por 22 líderes europeos, incluido Meloni, que cuestiona la política migratoria del Ejecutivo español. Defendió que España e Italia, en primera línea de la llegada de migración irregular, necesitan «la solidaridad de los países centroeuropeos y del norte de Europa».
Por su parte, el Gobierno español ha decidido restablecer los controles Schengen para los viajeros procedentes de Italia hasta el 7 de septiembre. Fuentes del Ejecutivo habían indicado que esta medida podría levantarse antes si se daba una acción recíproca por parte de Italia, algo que finalmente no ha sucedido.
