El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha expresado que existen «argumentos y razones suficientes» para que el Rey Felipe VI visite las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, algo que no ha sucedido desde su ascenso al trono en 2014. En una reciente entrevista en la ‘Cadena Ser’, Sánchez aseguró que «esa visita se hará» cuando se den las condiciones adecuadas.
«Yo creo que hay argumentos y razones suficientes para que el jefe del Estado visite por fin Ceuta y Melilla», afirmó, resaltando que él ha sido el presidente que más ha visitado estas ciudades autónomas en la democracia española.
Sánchez compartió que, aunque no puede revelar si Felipe VI ha expresado su voluntad de realizar esta visita, está convencido de que «eso es lo que se va a hacer». También indicó que es necesario coordinar los esfuerzos entre el Gobierno y la Casa Real para que la visita se lleve a cabo.
En cuanto a la fecha de la visita, el presidente se limitó a decir que «cuando se den las condiciones para ello» será el momento adecuado. No obstante, también subrayó que desde el Ejecutivo no han visto con malos ojos que esta visita ocurra.
«He sido el presidente del Gobierno que más veces ha ido en ejercicio a Ceuta y Melilla, y creo que se dan las condiciones, los argumentos, las razones para que el jefe del Estado visite estas ciudades autónomas», reiteró en su intervención.
La conversación se dio en medio de la polémica sobre si el Gobierno respalda una visita del monarca a Ceuta tras la entrada masiva de 80.000 migrantes a finales de julio. Sánchez recordó que es presidente desde 2018 y que no ha habido una visita real a esas ciudades en 20 años. La única visita en democracia se produjo en 2007, cuando Juan Carlos I y Sofía estuvieron en Ceuta y Melilla, lo que refuerza el punto de Sánchez sobre la falta de visitas de la corona en la última década y media.
Además, el presidente no dejó pasar la oportunidad de criticar al expresidente José María Aznar, quien realizó una visita a Ceuta recientemente, afirmando que él ha sido el primer presidente en la historia de la democracia que ha ido en ejercicio a estas ciudades. «Para Aznar, su visita fue para sembrar cizaña”, concluyó Sánchez, cuestionando la reivindicación de Aznar sobre la crisis del islote Perejil en 2002 como «un hito histórico del que tengamos que sentirnos orgullosos».
