El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha asegurado que está convencido de que los acontecimientos de los días 30 y 31 de julio fueron «un ataque premeditado contra la línea de flotación de Ceuta» promovido por Marruecos. Así lo ha manifestado durante una conversación con los periodistas Arturo Criado y Jorge Calabrés, subdirectores del diario El Español, en la que ha analizado las consecuencias de la crisis, la respuesta del Gobierno de España y los retos que afronta la ciudad.
Vivas ha afirmado: «Estoy convencido de que ese ataque fue promovido por Marruecos», quien considera que la respuesta de los ceutíes, el respaldo recibido del conjunto de España y la reciente visita de Sus Majestades los Reyes han sido determinantes para afrontar esta situación.
La importancia de la visita real
En este sentido, el presidente ha destacado el significado de la visita de Felipe VI y doña Letizia, que ha calificado de «trascendental» y que, a su juicio, supone «un antes y un después» en la crisis. Vivas ha subrayado que el Rey «ha venido a Ceuta a poner las cosas claras» y ha valorado especialmente que durante su estancia reafirmara la españolidad de Ceuta y Melilla, así como el carácter innegociable de la soberanía y la integridad territorial de España.
Asimismo, ha resaltado la referencia del monarca a la dimensión europea de las fronteras de Ceuta y Melilla y la necesidad de que Europa se implique en su protección. A ello ha sumado la respuesta de los ciudadanos, quienes salieron espontáneamente a las calles para mostrar su afecto a los Reyes y su compromiso con España y con Ceuta.
Cuestionamientos a la gestión del Gobierno
Durante la conversación, Vivas también ha cuestionado la interpretación que hizo el Gobierno de España sobre la actuación de la Armada del país vecino en aquellas fechas. En contraste con la consideración del Ejecutivo de que se trató de un incidente puntual, el presidente ha defendido que, para Ceuta, dicho episodio constituye una confirmación de la naturaleza de lo sucedido el 30 de julio.
“¿Por qué se ha mantenido en secreto esa actuación de la Armada del país vecino ese mismo día y se dice que es una coincidencia cuando todo el mundo cree que es una confirmación de que estábamos siendo invadidos?”, ha planteado.
Vivas ha criticado que, tras las primeras declaraciones del presidente del Gobierno, que calificó lo ocurrido como un ataque a la integridad territorial de España, el discurso del Ejecutivo se centrara posteriormente en describir los hechos como una crisis migratoria más. A su juicio, esta interpretación no se corresponde con la gravedad de lo sucedido ni con las consecuencias que todavía enfrenta la ciudad.
El presidente ha lamentado que el Gobierno no atendiera las peticiones de refuerzo de los cuerpos y fuerzas de seguridad, de establecimiento de un mando único y de declaración de emergencia formuladas antes de los acontecimientos. También ha cuestionado la gestión posterior y ha reclamado medidas que permitan recuperar la normalidad, reforzar el control fronterizo y garantizar la seguridad.
“El Gobierno no ha estado a la altura de lo que se exige desde la Constitución”, ha afirmado Vivas, quien considera que el Ejecutivo no actuó como debía «ni antes, ni durante, ni después» de los hechos.
Impulsar cambios para el futuro de Ceuta
El presidente ha defendido que la crisis debe servir para impulsar cambios que refuercen la seguridad, la estabilidad y las perspectivas de desarrollo de la ciudad. Entre sus prioridades ha situado la mejora de las infraestructuras fronterizas, una mayor implicación de las instituciones europeas, el fortalecimiento de la presencia del Estado en Ceuta y la actualización de su régimen económico y fiscal especial.
Además, ha reclamado mejorar el estatus de Ceuta en la Unión Europea, abaratar las comunicaciones marítimas y aéreas y desarrollar un ambicioso plan de vivienda que permita responder a las necesidades de la población y atraer talento e inversión.
Vivas ha expresado su confianza en que el respaldo recibido de los españoles contribuya a sentar las bases de esa nueva etapa. “Ceuta le está agradecida a España. Muy agradecida a España”, ha manifestado, para añadir que la ciudad también permite al conjunto del país comprobar la solidaridad y el compromiso que existen con ella.
Una Ceuta moderna y europea en 2031
Pese a la gravedad de la situación, el presidente ha trasladado un mensaje de confianza en el futuro de la ciudad. Preguntado sobre cómo imagina Ceuta en 2031, Vivas ha respondido que la ve como “una ciudad moderna, plenamente integrada en Europa”, con una presencia notable del resto de España, próspera, sólida, estable y capaz de ofrecer empleo.
“Yo veo un futuro espléndido para Ceuta”, ha afirmado, convencido de que la ciudad volverá a demostrar su capacidad para superar las dificultades.
Vivas ha recordado que Ceuta ha atravesado otros momentos complicados a lo largo de su historia y que, precisamente ante las adversidades, ha sabido encontrar la fortaleza necesaria para seguir adelante y recabar el apoyo del resto de España.
El presidente ha concluido destacando el papel de las nuevas generaciones en ese horizonte de futuro y la importancia de reconstruir la ciudad sobre bases de seguridad, estabilidad, convivencia y prosperidad.
