Zaragoza, 12 sep. (EUROPA PRESS) – Una excavación arqueológica llevada a cabo en el yacimiento ‘El Pedernal de Bursao’, en Borja (Zaragoza) ha sacado a la luz una pintura mural del siglo II después de Cristo única en la Hispania romana y se está estudiando si también en el conjunto del Imperio.

Un hallazgo significativo
El hallazgo se ha presentado en la Diputación de Zaragoza (DPZ) con el diputado provincial y alcalde de Borja, Eduardo Arilla, y el arqueólogo Francisco Gutiérrez. La obra está compuesta por tres paneles rectangulares verticales y, entre ellos, aparecen unas lanzas ceremoniales a modo de decoración, que es lo que convierte en única a esta pintura, que, por otro lado, está muy bien conservada, como se puede observar en la permanencia de los colores.
Los trabajos que han permitido delimitar y extraer esta placa de pintura se han desarrollado este año dentro de la sexta campaña de excavaciones financiada por el Ayuntamiento de Borja.
Un edificio semipúblico por concretar
Las intervenciones han sacado a la luz varias estancias articuladas en torno a un patio, configurando un espacio construido de función aún desconocida que, quizás, pudiera tener relación con el estamento militar. Su uso pudo ser semipúblico, ya que además de esta pintura se encontró hace dos años una pileta central de la que tampoco se conocen ejemplos similares.
Eduardo Arilla destacó que este hallazgo refrenda el apoyo a la cultura y al yacimiento por parte del Ayuntamiento de Borja, desde donde se continuará apoyando el proyecto para ampliar la superficie de excavación. Se busca posicionar el lugar en el ámbito de la arqueología de todo el país, de Europa e incluso del mundo, con la intención de realizar recreaciones.
«Borja es cuna de artistas y resulta curioso haber encontrado esta pintura creada hace 2.000 años por los primeros artistas locales», resaltó el alcalde.
Las excavaciones constatan una prolongada ocupación desde la Edad del Hierro hasta la época tardorromana, en un espacio formado por un patio abierto y unas habitaciones que no guardan los cánones de una casa romana. La plancha de pintura mide 4,86 metros de largo y 2,35 metros de altura y formaba parte de la pared exterior de una de las habitaciones. Conservaba la huella de una ventana, que en su día iluminó la habitación interior.
Conservación y características de la pintura
Francisco Gutiérrez explicó que la pintura se ha podido extraer en un buen estado de conservación y en ella pueden apreciarse decoraciones en base al color amarillo, con bandas verdes y detalles delimitadores en blanco. Los interpaneles son de color negro y presentan una decoración con motivos de lanzas, el ‘pilum’ romano.
Por el estilo de la pintura y el modelo de armamento, la colocación de esta decoración pictórica debió realizarse a mediados del siglo II después de Cristo, fecha que encaja con el mosaico hallado en 1986, actualmente en el museo arqueológico municipal, instalado en la antigua iglesia de San Miguel.
Las actuaciones durante la campaña del año 2025 han permitido terminar prácticamente la excavación del patio del complejo estructural, un espacio abierto con suelo de tierra batida que estuvo ricamente decorado con sillares tallados, molduras pintadas, una pileta central de funcionalidad por el momento desconocida, y también por pinturas exteriores que demuestran el alto nivel adquisitivo de los propietarios.
Gutiérrez indicó que aún falta todo el trabajo de laboratorio con la pintura, así como la investigación necesaria para obtener más datos sobre cómo era, cuál era su función o dónde estaba. Una vez finalizada, el objetivo es acercar este patrimonio a la ciudadanía y enseñarlo «de la manera más sencilla posible».
Excavaciones en la zona
Las primeras excavaciones sistemáticas se remontan a principios de la década de 1980, respondiendo al hallazgo fortuito de estructuras romanas durante obras de urbanización. Los trabajos permitieron documentar varias estancias articuladas en torno a un patio, con una ocupación datable en los siglos I y II después de Cristo.
El alcalde ha comprometido una mayor cantidad económica para el yacimiento en los próximos años y ha pedido al Gobierno de Aragón, que es propietario de los terrenos, que cubra la zona para proteger «lo que ya ha salido».
