La Unión por el Mediterráneo (UpM) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) han señalado que la integración económica entre los países de la región mediterránea ha avanzado, aunque se mantiene «por debajo de su potencial». Esto se constata en el 2º Informe sobre la Integración Regional Euromediterránea, presentado el 12 de septiembre de 2025, en Barcelona.
El informe, de carácter académico, se centra en el análisis y la elaboración de propuestas para mejorar la integración económica de la región. Ha contado con el apoyo de la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) y trata, al igual que el anterior informe de 2021, temas como comercio, finanzas, infraestructuras, circulación de personas y educación superior e investigación.
Desde 2021, la región ha sufrido impactos severos de la guerra en Ucrania y de la guerra en Gaza, lo que ha provocado la interrupción de las cadenas de suministro, ha afectado los precios y ha disminuido el atractivo para los inversores.
Tras la presentación del informe, los secretarios generales de la UpM y de la OCDE, Nasser Kamel y Mathias Cormann, firmaron la renovación del Memorando de Entendimiento entre ambas organizaciones por otros tres años, tras la firma del primero hace tres años.
Más Comercio de Mercancías
En el ámbito comercial entre las regiones, se constata un aumento del comercio de mercancías que se combina con un comercio de mayor valor añadido, destacando sectores como el químico, la maquinaria y el material de transporte. En 2022, la Unión Europea representó el 94% de las exportaciones internas en la región, a pesar del aumento del comercio entre Turquía, los Balcanes Occidentales y el norte de África. Las importaciones procedentes de China han aumentado del 1,9% al 9,2% entre 1996 y 2022.
Sin embargo, se señalan importantes obstáculos para la participación en el mercado por parte de los países de la región con menor capacidad tecnológica, debido a la desarmonización de los reglamentos técnicos, las normativas y los procedimientos aduaneros. El informe propone que los nuevos acuerdos comerciales presten más atención a los servicios y al comercio digital, se refuercen la cooperación fronteriza y el reconocimiento mutuo de normativas, así como abogar por la diversificación de las economías hacia actividades de mayor valor.
Finanzas Heterogéneas
El desarrollo financiero de los países miembros de la UpM continúa siendo fragmentado, reflejando disparidades económicas, institucionales y geográficas. Se observa que esto se debe a grandes diferencias en el PIB per cápita y en la apertura de sus mercados, aunque todos coinciden en el predominio de la financiación a través de entidades bancarias. El informe también subraya los riesgos geopolíticos y las dificultades para el endeudamiento que enfrentan algunos países.
Entre las recomendaciones se incluyen reformas para facilitar los flujos de capital transfronterizo, la diversificación de los instrumentos de financiación y la reducción de restricciones para la inversión extranjera directa.
Infraestructuras Limitadas
El informe señala la limitación de infraestructuras necesarias para la integración económica, especialmente en países de Oriente Medio y el Magreb. Se destaca la lentitud para desarrollar nuevas infraestructuras de transporte y energías renovables, así como la expansión de la banda ancha. Se recomienda mejorar la inversión en la red de transporte multimodal, como por ejemplo, un tren de alta velocidad que conecte con los puertos.
Circulación de Personas y Migración
En relación a la movilidad y la inmigración entre los países miembros, se menciona un aumento del 6% de la migración intra-UpM entre 2021 y 2024, mientras que la llegada de migración irregular a Europa a través del Mediterráneo y el océano Atlántico ha alcanzado niveles récord desde 2016, con un incremento del 35%. Los motivos climáticos han generado 305.000 desplazamientos, un aumento del 30%, además de incrementos en los desplazamientos internos debido a desastres naturales.
Para abordar estos problemas, se recomienda mejorar el seguimiento de los flujos de migración laboral mediante acuerdos, alertando sobre la fuga de talento y promoviendo un turismo sostenible.
Educación e Investigación
Por último, el informe aborda la disparidad en el nivel de integración educativa entre los países. Mientras que los países de la UE cuentan con normativas y programas armonizados (como Erasmus), los de Oriente Medio y el Magreb carecen de un sistema educativo integrado. Además, se identifican brechas de género en acceso a puestos de investigación y grandes diferencias en la inversión en educación superior.
Finalmente, se sugiere mejorar la financiación pública para la educación superior en los países del sur de la región y fomentar la participación en programas internacionales, aplicando convenios globales sobre el reconocimiento de cualificaciones para facilitar oportunidades de movilidad.
