ZAMORA, 13 Sep. (EUROPA PRESS) – Cerca de mil personas han secundado este sábado en Zamora la manifestación convocada contra la gestión de los incendios llevada a cabo por la Junta de Castilla y León. En la plaza de La Marina, frente a la Delegación Territorial de la Junta en Zamora, el colectivo La Culebra No Se Calla ha logrado reunir a varios cientos de personas para denunciar los devastadores incendios que se produjeron este verano en la provincia, específicamente en Molezuelas de la Carballeda, Puercas y Porto de Sanabria, que han arrasado un total de 30.000 hectáreas.
Los convocantes han expresado su descontento con «promesas incumplidas» por parte de la Junta en los últimos años. Desde 2022, tras el devastador incendio en la Sierra de La Culebra, se prometió la ampliación del dispositivo contra incendios, la mejora de las condiciones laborales de los bomberos forestales, indemnizaciones rápidas para los afectados y significativas inversiones para reactivar la economía. Sin embargo, la agrupación ha denunciado que «la Junta prometió mucho, pero cumplió muy poco. Prometió para salir del paso, para no asumir ninguna responsabilidad ni intención de cambiar nada».
Desde La Culebra No Se Calla se ha afirmado que la administración regional ha pasado «tres años haciendo cambios estéticos y de autobombo en vez de invertir recursos de manera real y efectiva en los pueblos». Han calificado estos tres años como «perdidos», advirtiendo que hemos sido llevados al desastre debido a los mismos políticos aplicando las mismas políticas. «Tras 2022, en 2025 tenemos que volver a lamentar la pérdida de vidas, más de 35.000 hectáreas arrasadas, pueblos quemados, miles de personas desalojadas o confinadas, caos en la gestión y de nuevo el miedo en nuestros pueblos», han lamentado desde el colectivo.
La asociación también ha rendido homenaje a los «héroes que se han enfrentado a la devastación», incluyendo a los bomberos forestales que arriesgan sus vidas en precarias condiciones laborales, a quienes han proporcionado alimentos, a los habitantes de los pueblos que se quedaron para defender lo común y a los agricultores y ganaderos que colaboraron con el dispositivo. «Todos ellos han estado por encima de quienes nos gobiernan, más centrados en sus guerras políticas que en resolver los problemas reales del pueblo».
Entre sus reivindicaciones, los manifestantes exigen que se investigue lo sucedido y se depuren responsabilidades. A nivel político, piden la dimisión del presidente de la Junta, del consejero de Medio Ambiente, del Director General de Patrimonio Natural y Política Forestal, así como de los responsables que han llevado a la provincia al desastre.
La Culebra No Se Calla ha exigido, además, ayudas rápidas y efectivas, la ampliación del dispositivo contra incendios durante todo el año, mejora de las condiciones laborales de los trabajadores y un plan de recuperación basado en inversiones reales en equipos y profesionales en el territorio, junto con un plan serio de lucha contra la despoblación.
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