En agosto de 2025, Catalunya experimentó su octavo mes más cálido desde que existen registros, alcanzando una temperatura media de 23,6ºC, según un comunicado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Este dato se convierte en un indicativo del calentamiento climático que afecta la región, señalado por múltiples estudios científicos.
Un mes marcado por el calor
La Aemet, encargada de elaborar la serie histórica de temperaturas desde 1940, ha observado que, salvo en los años 1991 y 1994, todos los registros de máximas temperaturas en agosto se han registrado en este siglo. El récord histórico hasta la fecha fue de 24,7ºC en 2003.
Agosto de 2025 se catalogó como «muy cálido», con el umbral de 23,5ºC superado por cuarto año consecutivo, un fenómeno que antes de los años 90 se consideraba impensable.
Ola de calor persistente
Este mes destacó por una ola de calor que se prolongó durante 10 días (del 9 al 18 de agosto), la segunda más duradera de los últimos 85 años. Los días 11 y 16 fueron los más críticos, con temperaturas locales que alcanzaron los 42ºC en áreas de las Terres de l’Ebre, en Tarragona.
Récord histórico en el Ebro
En el observatorio del Ebro se registró una media histórica de 29,2ºC, convirtiendo a agosto de 2025 en el mes más cálido de la serie centenaria, con 5 días en los que se superaron los 40ºC. En otras localidades de Catalunya, como el observatorio Fabra de Barcelona, la media fue de 26,7ºC; en el Aeropuerto de Barcelona, 26,8ºC; en Tivissa (Tarragona), 26,9ºC; y en Cabacs (Tarragona), 27,2ºC.
Un mes húmedo y de contrastes
A pesar de las altas temperaturas, agosto de 2025 también se caracterizó por ser un mes húmedo, con una precipitación total de 53,4 milímetros, lo que representa un 113% respecto al marco de referencia del periodo 1991-2024.
Las lluvias más fuertes se registraron en las comarcas pirenaicas, donde se llegaba a alcanzar casi los 200 milímetros. Por el contrario, en el sur de Tarragona, las precipitaciones fueron escasas, con menos de 5 milímetros.
La segunda quincena del mes presentó los episodios de mayor lluvia, con los días 19 y 31 como los más destacados.
Cambio de tiempo y eventos climáticos
A partir del día 18, con el final de la ola de calor, se produjo un cambio climático que afectó la estabilidad atmosférica. Esto dio paso a la aparición de una depresión en niveles altos y a precipitaciones significativas en las comarcas pirenaicas de Lleida. A finales de mes, una borrasca trajo lluvias fuertes a las comarcas del Maresme (Barcelona) y la Terra Alta (Tarragona), con valores superiores a 30 milímetros.
