
El tondo, obra de la artista Soraya Triana y con un coste de 11.000 euros, dará paso a otras nueve mujeres en el Vestíbulo del Palacio.
MADRID, 20 sep. (EUROPA PRESS) –
El Congreso inaugurará este martes el retrato circular de Clara Campoamor, la diputada de la II República que defendió el sufragio femenino, convirtiéndose en la primera mujer en la galería de políticos ilustres del Vestíbulo de la Reina del palacio de la Carrera de San Jerónimo. El tondo es obra de la artista Soraya Triana y su coste se cifra en 11.000 euros.
En marzo de 2024, la presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, anunció su intención de colgar tondos de diputadas para lograr una representación más equitativa de mujeres en las paredes del Congreso. Actualmente, la presencia femenina, excluyendo a reinas, se limita a los retratos de las presidentas de la Cámara.
La actual colección de tondos está compuesta fundamentalmente por políticos relevantes del siglo XIX. No fue hasta 2011 cuando, bajo la presidencia del socialista José Bono, se añadieron los últimos retratos, incluyendo al presidente de la II República, Manuel Azaña, y al primer jefe del Gobierno tras la dictadura franquista, Adolfo Suárez.
La única que concitó consenso
Tras el anuncio de Armengol, se creó un grupo de trabajo en el seno de la Mesa y se pidió a los grupos que propusieran candidatas para ser inmortalizadas. Sin embargo, los únicos que lanzaron nombres fueron PP, PSOE y Sumar. Solo hubo consenso en una mujer, la sufragista española del Partido Radical, que ya da nombre a una sala de las dependencias parlamentarias y que cuenta con una escultura en la Cámara Baja y el escritorio en el que trabajaba.
Ese tondo ya está ultimado y, según informaron fuentes parlamentarias, se presentará este martes durante el acto de conmemoración del 94 aniversario de la aprobación del sufragio femenino, reconocido por primera vez en España en la Constitución de 1931. Además, el evento incluirá la representación de pasajes de la obra ‘Victoria viene a cenar’, de Olga Mínguez Pastor, que recrea un hipotético encuentro entre Campoamor y su antagonista Victoria Kent.
El plan de PSOE y Sumar es completar la presencia femenina en la galería de tondos con otras nueve mujeres, las primeras parlamentarias elegidas en la II República. Una de ellas es Victoria Kent, que se opuso a Campoamor porque consideraba que el sufragio femenino perjudicaría a la República.
Nelken y la ‘Pasionaria’
Otra de las figuras a considerar es Margarita Nelken, quien cuenta con una caricatura exhibida en la Cámara junto a las de otros diputados literatos y periodistas. Fue la única mujer que obtuvo acta de diputada en 1931, 1933 y 1936, siempre por Badajoz y por el PSOE, aunque, tras el inicio de la guerra, se pasó al PCE, del que acabaría siendo expulsada.
En 1933 también fueron elegidas cuatro nuevas diputadas, de las cuales tres eran socialistas: Veneranda García-Blanco, docente elegida por la circunscripción de Oviedo; la escritora y periodista Matilde de la Torre, que también obtuvo escaño en 1936, y la escritora María Lejárraga, quien concurrió por Granada.
Además, la feminista católica e inspectora de enseñanza, Francisca Bohigas Gavilanes, fue la única parlamentaria de la Confederación Española de Derechas Autonómicas (CEDA) y tenía acta por León.
Por su parte, en 1936 llegaron al Congreso la abogada y maestra socialista Julia Álvarez Resano, elegida por Madrid, y Dolores Ibarruri, conocida como la ‘Pasionaria’, quien fue dirigente comunista durante la Guerra Civil y secretaria general del partido en el exilio entre 1942 y 1960. Regresó como diputada en las Cortes Constituyentes de 1977, junto con el poeta Rafael Alberti, ambos en las listas del PCE.
