Standard & Poor’s, la prestigiosa agencia de calificación crediticia, ha elevado su valoración sobre la solvencia económica de Navarra, pasando del nivel ‘AA-‘ al ‘AA’. Este cambio se produce justo después de la revisión realizada en marzo de este mismo año y coloca a la Comunidad foral a solo dos escalones de la máxima calificación que ofrece la agencia.
Este aumento en la calificación se debe también al reciente incremento en la valoración de la economía nacional, que ahora se sitúa en un nivel ‘A+’. Con esta mejora, la brecha entre la Comunidad foral y el Estado Soberano se mantiene en dos niveles, el máximo permitido por Standard & Poor’s.
En un comunicado, el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra, José Luis Arasti, resaltó que esta calificación supone «todo un reconocimiento a la labor de este Gobierno», porque otorga una nota sobresaliente a la solvencia económica de la comunidad, a solo dos niveles de la matrícula de honor. Además, asegura que esta calificación permitirá que la solvencia de Navarra en los mercados financieros mejore, convirtiéndose en «una carta de presentación magnífica respecto al músculo financiero y la fiabilidad que ofrece Navarra en el plano económico».
En su informe, Standard & Poor’s justifica que Navarra presenta características crediticias que la harían «más resiliente» que el conjunto del país en un escenario de crisis. Esta capacidad de resistencia se fundamenta en dos factores principales: la «alta autonomía fiscal» y el «positivo desempeño presupuestario» que ha demostrado la Comunidad foral en los últimos años, tal y como mencionan desde el Ejecutivo navarro.
Sobre la autonomía fiscal, S&P señala la relación bilateral entre Navarra y el Estado, establecida por el Convenio Económico, cuya reciente actualización «refuerza la autonomía fiscal». Esta autonomía proporciona flexibilidad para que Navarra se beneficie de su sólida base económica. Aunque puede estar más expuesta a fluctuaciones económicas, las políticas fiscales anticíclicas implementadas por los gobiernos forales, como la reducción de la deuda durante periodos de crecimiento y su aumento en recesiones para mantener los servicios públicos, han sido respuestas adecuadas.
Además, la «estabilidad presupuestaria» también se menciona como un factor que ha contribuido a mejorar la calificación. La entidad valora que el desempeño presupuestario de Navarra en 2024 «fue mejor de lo previsto», registrando un superávit por cuenta corriente del 11,7% de los ingresos corrientes. S&P también destaca que los ingresos fueron «superiores a lo previsto inicialmente» y que el crecimiento del gasto ha sido moderado.
Asimismo, se resalta la gestión de las devoluciones a mutualistas realizada en la última campaña del IRPF, un acontecimiento calificado de «puntual», mediante el cual se reembolsaron aproximadamente 150 millones de euros en 2025.
Los beneficios del bajo nivel de deuda
El hecho de que Navarra posea el nivel de deuda más bajo del país es otra de las certezas que llevaron a S&P a mejorar sus calificaciones. A pesar del aumento de los tipos de interés, la agencia considera que el impacto en los gastos por intereses «es limitado y gradual». Esto se debe a que los niveles de deuda son bajos y continúan en descenso, además de que aproximadamente el 95% de la deuda navarra es a tipo fijo. Según proyecciones, los pagos de intereses representaron aproximadamente el 0,8% de los ingresos corrientes en 2024 y se espera que disminuyan hasta el 0,6% para 2027.
Standard & Poor’s también resalta que Navarra seguirá reduciendo su deuda y garantiza la solvencia de sus cuentas gracias al colchón de liquidez adicional que representan los 150 millones de euros en líneas de crédito disponibles.
La agencia destaca dos hechos que reflejan el «buen tono económico» de Navarra. En primer lugar, con respecto a los fondos del MRR, se resalta que de los casi 610 millones de euros asignados por el Gobierno central, hasta mayo se había ejecutado aproximadamente el 58% de estas subvenciones, que se registraron y cobraron por adelantado, y se están gastando gradualmente.
Además, S&P prevé que la inversión en Navarra se acelerará en 2025, respaldada por un plan de 125 millones de euros destinado a gastar los superávits acumulados durante el periodo 2025-2027. Según el plan, más de la mitad de esta cantidad, es decir, 67 millones de euros, está contemplada para 2025. Este acuerdo, alcanzado bilateralmente con el Gobierno central, estará exento de las normas de reducción de la deuda.
Finalmente, el informe de S&P concluye que la economía Navarra se desempeña mejor en términos de riqueza y competitividad en comparación con la economía española, además de estar más orientada hacia la exportación.
