El pleno del Parlament ha aprobado una iniciativa de Vox, respaldada por el PP, que busca firmar acuerdos para devolver a menores migrantes a sus países de origen junto a sus familias. Durante el debate, la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, pidió «misericordia y amparo para los de aquí y, si sobra, para los de fuera», y destacó la preocupación de que «se cuelan terroristas» a través de las fronteras.
Críticas a la gestión de los menores migrantes
Cañadas ha afirmado que las instituciones están «manteniendo secuestrados» a menores con familias en el archipiélago. Aseguró que este hecho debería ser investigado, pero apuntó que existe un gobierno y una oposición que cumplen con la «criminal Agenda 2030».
La portavoz de Vox también criticó la situación de los menores en los centros de acogida, los cuales describió como «guetos» donde hay episodios de violencia, abusos y drogadicción. Según Cañadas, el sistema de reparto autonómico no soluciona el problema, considerándolo «insostenible ni justo» para los menores ni para los ciudadanos. Además, reclamó una política de retorno para estos menores, mencionando que «no hay dinero para pensiones mientras no corren peligro las pagas a ilegales».
Reacción del PP y del resto de partidos
El diputado del PP, Pedro Álvarez, defendió que la propuesta de Vox se basa en la legislación vigente y el interés superior del menor. Abogó por que la acogida de menores debería ser gestionada por los servicios sociales de sus países de origen, y que solo en caso de ser un último recurso se debería mantener la tutela en otro país.
A pesar de los esfuerzos del PP por introducir una enmienda que instara al Govern a frenar la acogida de menores migrantes de otras comunidades, esta fue rechazada por Vox, aunque los populares mantuvieron su apoyo a la iniciativa original.
Opiniones diversas en el Parlament
Cañadas también se manifestó en contra de la percepción de que los menores migrantes africanos provienen de países en guerra, a diferencia de los niños ucranianos. Desde el PSIB, la diputada Teresa Suárez criticó la postura de Vox, señalando el cinismo en tratar a los menores como «paquetes que se devuelven al remitente». Suárez recordó que 700 menores no colapsan los servicios públicos de una comunidad como Baleares, y resaltó que España pudo acoger sin problemas a 75.000 personas tras la invasión de Ucrania.
La diputada de MÉS per Mallorca, Marta Carrió, mostró preocupación por cómo Vox genera un ambiente de miedo que pueda llevar a la intolerancia. «Nos quieren hacer creer que los pobres son una amenaza para las arcas públicas», indicó. Por su parte, el diputado de Unidas Podemos, José María García, criticó la falta de empatía y misericordia del partido político Vox.
Cierre del debate sobre la migración
Cañadas, en su réplica, insistió en que «misericordia primero para los de aquí y luego, si sobra, para los de fuera», dejando claro que su postura es que los menores deben estar con sus padres y que aquellos que «invaden nuestras fronteras» deben ser devueltos a sus países de origen. Defendió su postura enérgicamente, rechazando las acusaciones de racismo y afirmando que «los derechos los tienen primero los de aquí, los españoles, no los de fuera».
