En una tensa sesión de control al Gobierno en el Congreso, el líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, atacó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por los casos de corrupción que afectan al PSOE y su entorno. Según Feijóo, Sánchez «exprime a los que cumplen y protege a los que roban». En respuesta, Sánchez defendió la decencia de su Gobierno, argumentando que «caja B» solo hubo en el Partido Popular.
MADRID, 15 (EUROPA PRESS)
Durante el intercambio de reproches, Sánchez subrayó que su Gobierno es «uno de los más decentes, más estables y más eficaces de Europa». Esta afirmación se basa en la reciente elevación de las previsiones de crecimiento económico de España por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), que destacó que el crecimiento esperado será del 2,9 % para 2025 y del 2 % para 2026. El presidente se comprometió a seguir con una gestión económica “con triple A”.
Este enfrentamiento tuvo lugar poco antes de que el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, compareciera ante el Tribunal Supremo por una investigación relacionada con «ingresos irregulares» durante su gestión. Feijóo hizo énfasis en la necesidad de que el Gobierno actúe con transparencia y responsabilidad.
FEIJÓO: «CON SÁNCHEZ MERECE MÁS LA PENA SER UN JETA»
Feijóo criticó a Sánchez, afirmando que en su Gobierno han «prosperado» figuras como Ábalos, Santos Cerdán y otros, mientras que los ciudadanos luchan por llegar a fin de mes. «Las familias que sufran para llenar la cesta a fin de mes ven cómo en el PSOE y su Ministerio de Transportes corren los billetes como en un prostíbulo», exclamó Feijóo.
El líder del PP también lamentó que, en lugar de disculparse, Sánchez imponga «otra subida de impuestos» a los autónomos. «Los autónomos pagarán más en cotizaciones, 6.000 millones de euros», criticó. Según Feijóo, en España con Sánchez «si trabajas, pagas» y «si robas, cobras», lo cual ha convertido al país en uno «caro para el trabajador y barato para el sinvergüenza».
Por su parte, Sánchez respondió que es «insultante» comparar su Gobierno con otros europeos, y reafirmó que la realidad económica demuestra que su gestión es correcta. También exigió a Feijóo que se pronuncie sobre la gestión en sus comunidades en relación con el aborto y los cribados de cáncer, criticando su «silencio» ante estas situaciones.
La tensión entre ambos líderes refleja no solo el debate político actual en España, sino también las grandes preocupaciones ciudadanas en torno a la corrupción y la economía. Este enfrentamiento pone de manifiesto la polarización existente entre los dos principales partidos del país, donde los reproches y las acusaciones dominan los discursos en el Congreso.
