El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha señalado que el impacto de la política arancelaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, «está siendo limitado» en comparación con lo que se esperaba. Esta declaración fue realizada en el foro ‘World in Progress’, donde Escrivá añadió que en la actualidad existe un entorno incierto que complica la evaluación de cómo las variables influyen en la evolución de los precios y en la actividad económica.
Escrivá explicó que aunque los aranceles pueden haber llevado a un incremento de precios debido a las pérdidas de eficiencia en los mercados internacionales, existe la posibilidad de que, si China redirige sus productos hacia Europa, esto pueda resultar en un impacto deflacionista. Comentó: «Al final, hay movimientos en ambas direcciones y nuestros instrumentos no son capaces de discriminar».
En relación a la evolución del dólar, mencionó que, en situaciones de incertidumbre y volatilidad, la moneda estadounidense y los bonos del tesoro de Estados Unidos han sido considerados como un activo refugio habitual. Sin embargo, en esta ocasión, dado que se trata de un ‘shock’ de incertidumbre procedente de EE. UU., este comportamiento habitual no se ha producido.
En este contexto, destacó que Europa dispone de fortalezas importantes a medio plazo, pero advirtió que se requiere «hacer cosas» para aprovechar estas ventajas.
OPA de BBVA sobre Banco Sabadell
Al ser cuestionado sobre la oferta pública de adquisición (OPA) de BBVA sobre Banco Sabadell, Escrivá expresó que el proceso ha sido «demasiado largo». Añadió que el marco regulatorio que existe en España y en Europa podría generar períodos prolongados en los que las entidades estén demasiado concentradas en cuestiones que, en ausencia de esa situación, podrían haberse dirigido a otros ámbitos.
Por esta razón, Escrivá abogó por «repensar el marco» en el que se ha desarrollado esta operación. A su vez, subrayó que España cuenta con un sistema bancario «muy sólido, muy solvente y muy rentable», afirmando que los bancos españoles superan sin problemas las pruebas de esfuerzo a las que son sometidos.
