LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 7 Dic. (EUROPA PRESS) – El secretario nacional de Estrategias, Programas y Formación de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc), Román Rodríguez, ha señalado que el posicionamiento del presidente de España, Pedro Sánchez, y del jefe del Ejecutivo canario, Fernando Clavijo, «en favor de las tesis autonomistas sobre el Sahara, estimula y envalentona a Marruecos».
En este sentido, ha alertado contra el «expansionismo marroquí y sus graves consecuencias» para Canarias, con iniciativas para ampliar el Mar Territorial entre el Sahara y Canarias. Se refiere también al control del tráfico aéreo del Sahara Occidental, la construcción de vías de comunicación con otros países africanos «utilizando» el Sahara Occidental o la captación de inversiones extranjeras y de la UE en los territorios ocupados, según ha indicado NC en nota de prensa.
Rodríguez subraya que el «giro promarroquí» de Sánchez y Clavijo «tiene en común que, en los dos casos, las decisiones se tomaron sin contar con la opinión de sus propios partidos, PSOE y CC, ni con el poder legislativo», ya que «no» han consultado ni al Congreso de los Diputados ni al Parlamento de Canarias.
En relación con la Reunión de Alto Nivel (RAN) entre España y Marruecos, Rodríguez se refirió al «secretismo», sin que se sepa de qué se habló y qué compromisos pudieron establecerse en la misma. Criticó que, de forma paralela, a través de la gubernamental Proexca, Clavijo organizó una misión comercial en zonas del Sahara ocupado.
Esto, dijo, se hizo «vulnerando el derecho internacional al avalar» la presencia de esas delegaciones comerciales en Dajla, en el Sahara Occidental, para «promover el desarrollo de un puerto que, además, compite con los canarios».
Asimismo, Rodríguez indicó que Marruecos ha ido aprobando leyes unilaterales para extender su Zona Económica Exclusiva, «solapándola con la canaria». Esta medida «apunta a hacerse con el control del monte Trópico, que alberga cobalto, telurio, disprosio o neodimio, situado a casi 1.000 metros de profundidad, y de la Dorsal Atlántica, con tierras raras y minerales» de uso tecnológico civil y militar.
En este sentido, indicó que sus planteamientos «afectarían directamente a los intereses canarios en aguas que rodean al archipiélago», como la seguridad marítima, debido a que la delimitación «influye en la capacidad de control de Salvamento Marítimo, tráfico ilegal y vigilancia del SIVE».
Por otra parte, expuso que Marruecos «lleva décadas intentando modificar o influir» en el espacio aéreo que afecta a Canarias (gestionado por España a través de ENAIRE) con el fin de «ganar control estratégico».
Todo ello, añade, «en medio de una modernización militar» de Marruecos, con una «fuerte inversión, la mayor de África», que incluye drones turcos Bayraktar, misiles balísticos chinos, fragatas FREMM, cazas F-35, en el marco de alianzas estratégicas con Estados Unidos e Israel.
Rodríguez advierte que es «en esa escalada» cuando medios marroquíes «se atreven a insinuar que reconocerían» la soberanía española sobre Canarias si el Estado español hace lo propio con Marruecos respecto al Sahara. Sin embargo, subraya Rodríguez, «olvidando que son dos situaciones bien distintas y que el Sahara es un territorio que se encuentra pendiente de cumplir las resoluciones de Naciones Unidas para que su pueblo ejerza el derecho de autodeterminación».
Por todo ello, para el secretario de Programas de NC, «se equivocan gravemente» los que consideran que las «ansias expansionistas de Marruecos quedarán plenamente satisfechas si logra, violentando la legalidad internacional, apoderarse del Sahara Occidental». Puntualiza que sus «ambiciones de crecimiento continuarían en parte del territorio de Mauritania y de Argelia, como poco, generando más inestabilidad en una zona del mundo ya bastante tensionada.»
Por su parte, Nueva Canarias-Bloque Canarista «seguirá exigiendo que se cumpla» el derecho internacional con la celebración de un referéndum de autodeterminación que permita al pueblo del Sahara decidir su destino. Al mismo tiempo, seguirá «rechazando rotundamente» que Canarias «pueda ser utilizada como moneda de cambio en las relaciones España-Marruecos, negándonos a que su estatus jurídico, sus aguas, sus recursos o su espacio aéreo puedan entrar en negociación alguna».
