
VALENCIA, 12 Ago. () – «¡Míralo, está ahí!», «¡Qué bonito!», «¡Es brutal!» son algunas de las expresiones que los espectadores del eclipse total de sol lanzaron al cielo, que se oscureció hacia las 20:30 horas de la tarde de este miércoles en el punto de observación oficial de la Malva-rosa de Valencia. Allí, como en l’Albufera, los aplausos acompañaron la culminación de este fenómeno astronómico.
En una parte de la playa, un joven hizo sonar con un altavoz el tema ‘Total Eclipse of the Heart’, de la recientemente fallecida Bonnie Tyler, tema que algunos secundaron cantando. Esta es la imagen de una tarde «histórica» que «hay que vivirlo», como valoró la alcaldesa de Valencia, María José Català. Según las primeras estimaciones de la Policía Local, unas 50.000 personas siguieron el eclipse desde el punto de observación en la playa, mientras que 900 lo hicieron desde el embarcadero del Palmar.
La playa de la Malva-rosa fue sumando asistentes a lo largo de la tarde, llenándose una hora antes del evento. El público que había llegado temprano reservaba su sitio sentado en la playa o en los muros del paseo. Las colas de los restaurantes, chiringuitos y baños se alargaban mientras los asistentes se preparaban para el espectáculo.
«Tenemos dos niños pequeños y lo que más nos preocupa es que lleven las gafas puestas durante todo el eclipse», explicaba una madre. A las 19:30 horas, los asistentes comenzaron a sacar las gafas y a mirar hacia el sol a través de ellas. «A la derecha, abajo», explicaban los primeros que comenzaban a verlo.
En medio de la oscuridad que cubría el sol, algunas nubes aparecieron tímidamente. «O me he quedado ciego o no se ve», se alarmaba un espectador, mientras otros le explicaban que las gafas no captan la luz a través de las nubes, de ahí que no se vea el sol. Sin embargo, desde este espacio se logró observar la totalidad del fenómeno, que duró un tiempo variable según la zona.
Cuando el cielo se oscureció completamente, la temperatura bajó y llegó una brisa fresca. Las cámaras de móviles salieron a escena, apuntando directamente al sol y al público que aplaudía y exclamaba: «Míralo, ya está ahí», «Qué bonito» o «Es brutal». «Nos ha impresionado muchísimo, sobre todo el anillo, que es una pasada. Además, con el ambiente que hay, se crea una atmósfera aún mejor», afirmaba Begoña, vecina de Valencia.
Sobre las 21:00 horas, la finalización del eclipse coincidió con la puesta de sol, y mientras algunos comenzaban a recoger sus pertenencias para marcharse, otros decidían permanecer y disfrutar de la playa de la Malva-rosa y de la lluvia de Perseidas que llegaba después.
En la ciudad de Valencia, los hoteles con azoteas altas se llenaron de huéspedes para presenciar el fenómeno, algunos de ellos con teleobjetivos y cámaras profesionales para inmortalizar el momento, mientras otros lo vivían en un ambiente más distendido, tomando un refrigerio. Algunas parejas también sacaron sus sillas de playa para ver el eclipse desde el puente de l’Assut de l’Or, junto a la ópera.
Català destacó, en declaraciones a los medios, que a pesar de la «importante» presencia de personas en la playa, donde ella misma siguió el evento, el día transcurrió «muy tranquilo». No obstante, hizo hincapié en que este era un punto que tenían «muy estudiado», con las medidas necesarias de protección civil, bomberos y policía, así como un operativo de más de 200 personas para atender cualquier emergencia.
«De momento yo creo que ha funcionado con mucha normalidad», señalaba poco antes del inicio, al tiempo que destacaba el tiempo de preparación, las «instrucciones claras» dadas a la ciudadanía y el cierre de la CV-500 por la tarde, que evitó «un descontrol» en la carretera en un día de altas temperaturas y riesgo de incendios.
Buena respuesta ciudadana
«La ciudadanía está respondiendo muy bien, con mucha tranquilidad, todos con sus gafas», destacó sobre un fenómeno que subrayó como «bonito de ver» y «un momento histórico que hay que vivir». La playa de la Malva-rosa es una zona «muy ensayada» por la celebración de San Juan, aunque en este caso el ambiente fue «diferente». «Esto es un ambiente más de observación, más familiar, más tranquilo y se nota», recalcó Català.
Del mismo modo, desde Castellón, donde miles de personas asistieron a ver este momento histórico, la alcaldesa Begoña Carrasco destacó que se demostró por qué esta localización es considerada «el mejor lugar para contemplar este fenómeno astronómico»: «Por su ubicación geográfica, por su entorno único de nuestras playas, pero también por contar con la mejor oferta cultural y lúdica para disfrutar del eclipse en todos los sentidos».
Carrasco, que observó el eclipse desde las instalaciones del Aeroclub de Castellón, resaltó que este fenómeno «ha servido para posicionar aún más a nuestra ciudad en el mapa turístico», atrayendo no solo al público general, sino también a un gran número de turistas ‘cazaeclipses’ y aficionados a la astronomía de todo el mundo, lo que supone una gran noticia para nuestra ciudad.
En la ciudad de Morella (Castellón), otro de los puntos de observación oficiales, también se pudo ver el eclipse, a pesar de los temores por las nubes que iban evolucionando en las sierras del interior de la provincia y una tormenta en la zona de Vistabella del Maestrat que finalmente se disipó.
