PAMPLONA, 22 Ene. (EUROPA PRESS) – El Parlamento de Navarra ha aprobado este jueves una moción en la que se insta al Gobierno foral a garantizar, a través del Observatorio de la Vivienda de Navarra, el aporte automatizado, actualizado y continuo de información del Registro de Viviendas Deshabitadas. La meta establecida es que esto ocurra antes de mayo de 2026, con el fin de identificar estas viviendas, optimizando y modernizando las políticas públicas y facilitando la coordinación con los municipios.
Colaboración con la Federación Navarra de Municipios y Concejos
En un segundo punto, presentado por EH Bildu, el Parlamento propone que la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) colabore con el Departamento de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias del Gobierno de Navarra para, antes de mayo de 2026, elaborar y difundir una circular informativa sobre el Impuesto sobre Viviendas Deshabitadas. Asimismo, se sugiere la creación de una ordenanza básica o tipo que permita a los ayuntamientos desarrollar su propia norma, asegurando su aplicación jurídicamente sólida y respetando la autonomía municipal en su desarrollo.
Ampliaciones a la Moción Inicial
La moción original se enfocaba solamente en los consumos de las viviendas. Sin embargo, una enmienda de sustitución presentada por PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, que fue aceptada por EH Bildu, amplío el sentido de la resolución al incluir el término ‘información’. Esto permite tener en cuenta «otros criterios» que se utilizan para declarar viviendas como deshabitadas, como el domicilio fiscal.
Opiniones de los Grupos Parlamentarios
Mikel Zabaleta, en nombre de EH Bildu, subrayó que en Navarra existen miles de viviendas vacías mientras gente carece de hogar, y abogó por la implementación de un impuesto sobre las viviendas vacías. «El registro de viviendas vacías no funciona correctamente y las entidades locales no han aprobado ordenanzas para su aplicación», enfatizó.
Daniel López, de Contigo-Zurekin, explicó que se propone eliminar la palabra ‘consumos’ para reflejar que hay otros criterios a considerar, y enfatizó que «los ayuntamientos son quienes tienen mayor capacidad de actuación en este tema». «Las entidades locales tienen contacto directo con sus ciudadanos y deben implicarse», apuntó.
Desde UPN, Juan Luis Sánchez de Muniáin criticó que la moción «simula un problema que no existe», ya que solo el 0,6% de las viviendas en Navarra están deshabitadas. A su juicio, la moción es «inútil» dado que no contribuiría a resolver el acceso a la vivienda.
Kevin Lucero, del PSN, destacó la importancia de que el registro de viviendas deshabitadas sea «una herramienta útil para la acción pública». Recalcó que la herramienta debe ser automatizada y mantenida actualizada con un objetivo claro.
Itxaso Soto, de Geroa Bai, señaló que no todas las viviendas deshabitadas son habitables y que no pueden solucionar el problema de vivienda si no se apoyan las partidas para rehabilitación. «No hay que dejar recursos parados», afirmó.
Maribel García Malo, del PPN, advirtió que las propuestas de EH Bildu no abordan el verdadero problema de la falta de vivienda disponible, señalando que solo hay 1.300 viviendas inscritas en el registro de vivienda deshabitada. «El procedimiento para que estas se ofrezcan en el mercado es largo y complejo», se quejó.
Emilio Jiménez, del Grupo Mixto (Vox), criticó la «criminalización» de quienes poseen varias propiedades, alegando que los gobiernos intentan confiscarlas bajo el pretexto de ayudar a los desfavorecidos. «Se introducen con total descaro en nuestras vidas», concluyó.
