SANTA CRUZ DE TENERIFE, 28 Ene. (EUROPA PRESS) – La presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, ha sido reelegida este miércoles como presidenta de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de Europa (CALRE), renovando por unanimidad la confianza de las asambleas legislativas regionales europeas en su liderazgo al frente de esta organización.
Pérez revalida el cargo tras un primer año de mandato marcado por la cooperación institucional, la defensa del papel de las regiones y una mayor proyección internacional de la Conferencia. Durante la sesión plenaria que ha reunido en Tenerife a presidentes y presidentas de parlamentos autonómicos y regionales de países como Austria, Bélgica, España, Italia, Alemania y Portugal, la presidenta trasladó la preocupación de la Cámara autonómica ante el impacto que podría tener el próximo Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea en las regiones ultraperiféricas, y en particular, en Canarias.
La presidenta subrayó la importancia de los instrumentos europeos actuales que han permitido sostener sectores estratégicos y garantizar la cohesión territorial del archipiélago. En este sentido, observó que las Regiones Ultraperiféricas (RUP) «no pueden pagar» las nuevas prioridades de la UE.
Pérez recordó que el actual periodo europeo ha supuesto para Canarias la llegada de 1.878 millones de euros del Posei para el mantenimiento del sector primario, así como 673 millones de euros procedentes del FEDER y del Fondo Social Europeo, destinados a la financiación de servicios públicos esenciales. A estas cantidades se suman 88 millones de euros en compensaciones pesqueras, fundamentales para paliar los sobrecostes estructurales derivados de la condición ultraperiférica.
La presidenta advirtió que una eventual reducción de estas partidas específicas supondría una «pérdida significativa» de recursos para Canarias, afectando directamente a la competitividad, la conectividad, la sanidad y programas de cooperación estratégica como el Interreg MAC. «No hablamos solo de números», señaló, «sino de un menor apoyo al campo, una reducción del músculo financiero para los servicios esenciales y un retroceso real respecto al marco anterior que pondría en riesgo la cohesión territorial».
Astrid Pérez defendió que las nuevas prioridades europeas no pueden traducirse en la «desaparición» de las compensaciones a Canarias, ya que ello supondría un «retroceso» en el principio de igualdad recogido en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
Por ello, la presidenta reafirmó el compromiso de Canarias con el frente común de las Regiones Ultraperiféricas y subrayó el papel de la CALRE como espacio clave para la defensa de la subsidiariedad y de la gobernanza multinivel. En este contexto, destacó la necesidad de seguir defendiendo con firmeza una Europa de las regiones que garantice la cohesión, la igualdad de oportunidades y el respeto a la diversidad territorial.
