El Gobierno de la Comunidad de Madrid y la empresa pública Tragsa se reunirán este viernes para tratar las condiciones laborales de los efectivos de las Brigadas Forestales (BBFF) en la región. Ambas partes llegan a este encuentro con posturas enfrentadas. La cita, propuesta por el Gobierno regional, contará con la presencia de Carlos Novillo, consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, y de miembros de la dirección de Tragsa, incluyendo a su presidente, Jesús Casas.
Esta reunión se llevará a cabo a las 11.00 horas en la sede de la Consejería, en la calle Alcalá, en el contexto de la huelga que las Brigadas Forestales iniciaron el pasado 15 de julio. La huelga fue suspendida hasta el 25 de agosto, en medio de una “situación devastadora” debido a los incendios que afectan al país. Aproximadamente 500 bomberos forestales, de los cuales unos 350 operan en la temporada baja, realizan su labor en la Comunidad de Madrid, aunque son contratados por Tragsa, cuya accionista mayoritaria es la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dependiente del Ministerio de Hacienda.
Sindicatos demandan mejoras laborales
El comité de empresa, que incluye a los sindicatos UGT, Firet y CGT, denuncia las condiciones de precariedad y temporalidad en las que trabajan los bomberos forestales. Exigen mejoras laborales y la revisión del convenio colectivo, que no ha sido actualizado desde 2008. Entre sus demandas se incluye:
- Actualización de salarios, los cuales están congelados desde 2010.
- Consideración de la peligrosidad, penosidad y toxicidad inherentes a su labor, ya que actualmente no cuentan con protección ante agentes cancerígenos.
- Eliminación de la temporalidad, ya que el 40% de la plantilla trabaja solo cuatro meses al año.
Jesús Molina, representante de Firet, ha señalado que también exigen mejoras en unas instalaciones que llevan 20 años sin atención y la aplicación de la Ley 5/2024, que no ha sido implementada por la Comunidad de Madrid.
Presupuesto y renovación de encargos
El Gobierno regional encargó a Tragsa en febrero de 2022 funciones de prevención, valoración, vigilancia, detección y apoyo al Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid para tareas de extinción de incendios forestales. Este encargo, que expira este año, cuenta con un presupuesto anual de 29 millones de euros, cofinanciado con el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (FEADER). Los trabajadores piden que se consideren las mejoras laborales y la negociación del convenio como requisitos para la renovación del encargo, que finaliza en diciembre.
Propuesta de mesa de negociación
En la reunión del viernes, el Gobierno autonómico propondrá que Tragsa convoque formalmente una mesa de negociación con todos los actores involucrados, incluyendo a representantes de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112). Sin embargo, desde la Consejería de Medio Ambiente reiteran que, aunque reconocen las injustas reivindicaciones de las Brigadas Forestales, existe una «imposibilidad legal» para negociar sus condiciones salariales, según un informe de la Dirección General de Trabajo.
El informe establece que Tragsa no está legitimada para negociar este convenio colectivo sectorial, pero puede discutir su propio convenio de empresa. Asimismo, ASEM112 no tiene autoridad para negociar el convenio colectivo de estos trabajadores, ya que no son empleados públicos de dicha agencia.
Posibilidades de mejora laboral
A pesar del contexto complicado, Carlos Novillo ha manifestado que la Comunidad de Madrid hará «todo lo posible» para respaldar las demandas de los bomberos forestales, quienes son parte fundamental del dispositivo de más de 2.500 efectivos del Cuerpo de Bomberos de la región.
Tragsa: «No somos competentes»
Por su parte, Tragsa ha declarado que no está legitimada para negociar un convenio colectivo sectorial autonómico y que su actividad en la Comunidad de Madrid se lleva a cabo como «medio propio instrumental». Indicaron que el propósito de la reunión es analizar la situación actual y la posible continuidad del encargo de prestación de servicios al expirar el actual.
Desde la empresa pública han expresado que respetarán cualquier nueva condición que mejore la situación laboral de los empleados, argumentando que es una decisión que le compete a la Comunidad de Madrid y que los encargos para medios propios son de ejecución obligatoria.
Expectativas entre los trabajadores
Rafael Fernández, bombero forestal y representante de los trabajadores de UGT, ha mencionado que valoran positivamente la celebración de la reunión, aunque mantienen cautela, recordando acuerdos pasados que aún no se han cumplido. Esperan que la Comunidad logre hacer presión para que Tragsa «desbloquee la situación» y se establezca una mesa de negociación para alcanzar ciertos acuerdos. Fernández ha enfatizado que la decisión de renovar el encargo a Tragsa está en manos del Gobierno regional, que debe considerar la actual inmovilidad ante las demandas del colectivo.
