
VALLADOLID, 9 de febrero. (EUROPA PRESS) – La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) mantiene «una especial vigilancia» sobre los embalses de los Arribes del Duero, donde se están registrando avisos de nivel naranja, con posibilidad de que se mantengan o incluso se incrementen a medida que confluyan las ondas de avenida procedentes de los tributarios de la cuenca.
Estado de los desembalses
En relación con los desembalses de las presas de la cuenca que disponen de umbrales de aviso, actualmente el embalse de Villameca, en el río Tuerto (León), presenta nivel amarillo, con un caudal de 12 m³/s, superando el umbral establecido de 10 m³/s, según informa el órgano de cuenca a través de un comunicado.
Asimismo, el desembalse en Cuerda del Pozo, en el río Duero (Soria), ha alcanzado valores de 45 m³/s, que son superiores al nivel amarillo, sin que se hayan provocado daños. «Estos desembalses tienen como objetivo recuperar el resguardo de la presa, ahora que las aportaciones de los afluentes no regulados aguas abajo del embalse han disminuido de forma significativa», añade el órgano de cuenca.
Desembalses moderados y seguridad de las presas
El resto de las presas de cabecera de la cuenca están realizando desembalses de caudales «moderados», a excepción de las «grandes» de la provincia de León (Barrios de Luna, Porma y Riaño), que todavía no han alcanzado el nivel de resguardo, por lo que mantienen desembalses «mínimos».
Un caso particular es el del embalse de San José, en el río Duero, una infraestructura de muy reducida capacidad y sin posibilidad efectiva de regulación, por lo que los caudales de entrada y salida son prácticamente equivalentes, ha añadido la CHD. En este caso, los niveles de aviso – previsiblemente naranja y rojos en las próximas horas – deberán ser vigilados según la información aportada por las estaciones de aforo situadas aguas arriba (San Miguel del Pino) y aguas abajo (Toro – Duero). La seguridad de la presa está garantizada en todo momento.
Embalse de Pontón Alto
La CHD también destaca la situación del embalse de Pontón Alto, en la provincia de Segovia. Se trata de un embalse de muy reducida capacidad y con escasa capacidad de laminación, que se está tratando de aprovechar al máximo dadas las actuales condiciones hidrológicas. En este contexto, se están realizando desembalses constantes del orden de 12 m³/s, valores que se mantienen por debajo del nivel amarillo, establecido en 17 m³/s.
El embalse opera con un resguardo mínimo, prácticamente agotado, lo que limita su capacidad de regulación. «Esta circunstancia no está impidiendo que la ciudad de Segovia, situada unos kilómetros aguas abajo, esté alcanzando niveles rojos, debido fundamentalmente a las importantes aportaciones procedentes de otros afluentes que no tienen embalses que los regulen», ha concluido.
