
Huesca, 11 de febrero. (EUROPA PRESS) – El viento ha obligado a cerrar, durante la tarde de este miércoles, el Parque Miguel Servet de Huesca, donde se ha producido la caída de un pino de más de 20 metros de altura, debido a la saturación de agua en el terreno tras las últimas lluvias.
En Huesca, se ha activado el plan especial de protección civil por inclemencias meteorológicas, en fase de alerta, después de que la Agencia Estatal de Meteorología emitiera un aviso amarillo por viento en la zona.
Las lluvias y las rachas de viento han ocasionado la caída de un pino de más de 20 metros de altura en el Parque Miguel Servet. Afortunadamente, no ha habido daños personales ni materiales, pero tras una primera valoración se ha estimado necesario retirar dos plataneros de sombra cercanos al árbol caído.
El árbol caído fue retirado a las 07:00 horas y se ha restringido el acceso en el entorno afectado. Desde el Consistorio de Huesca, informaron que el ejemplar sufrió un vuelco debido a la saturación de agua en el terreno tras las recientes precipitaciones.
“Cuando el suelo se encuentra anegado, disminuye su capacidad de sujeción y puede perderse la estabilidad del sistema radicular”, señalaron desde el Ayuntamiento, añadiendo que “a estas circunstancias se suman las rachas de viento registradas durante la pasada noche, que han alcanzado los 51,5 kilómetros por hora”.
Incremento del peso por acumulación de agua
En áreas de pinar con árboles de gran altura y copas desarrolladas, este tipo de situaciones pueden ser favorecidas por desequilibrios puntuales y por el aumento de peso en la copa debido a la acumulación de agua.
Como resultado de la caída, se han visto afectados tres plátanos de sombra cercanos al árbol caído y, tras la primera valoración técnica realizada por los servicios municipales, dos de ellos deberán ser retirados.
Asimismo, se han adoptado medidas temporales de restricción de paso en el área afectada y se está llevando a cabo una revisión del arbolado de la zona.
Desde el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Huesca, recordaron que “las nuevas condiciones climáticas generan escenarios diferentes a los habituales, lo que obliga a reforzar la vigilancia y la evaluación continua del arbolado urbano para garantizar la seguridad”.
