La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda ha formalizado ante el Ministerio una serie de peticiones destinadas a recuperar los espacios afectados, evitar que continúe su degradación y garantizar la protección del litoral, los montes, la biodiversidad y las infraestructuras esenciales de la ciudad. Esta actuación se fundamenta en un informe elaborado por la Dirección General de Medio Ambiente de Ceuta, el cual detalla los principales problemas detectados en las últimas semanas y pone de manifiesto la existencia de riesgos ambientales y de salubridad en diversas zonas de la ciudad.
Entre las áreas afectadas se encuentran distintos puntos del litoral y las playas, así como montes, zonas verdes y espacios naturales. El informe señala la acumulación de residuos, la alteración de hábitats, el riesgo de incendios, la presión sobre especies protegidas y diversas afecciones sobre la fauna y flora. Además, se describen situaciones que dificultan el normal desarrollo de las labores de limpieza y conservación.
La Ciudad pide al MITECO que ejerza sus competencias
La primera de las solicitudes formuladas al Ministerio aboga por que se ejerzan de manera inmediata las potestades de recuperación posesoria del Dominio Público Marítimo-Terrestre (DPMT) y que se tomen las medidas necesarias para recuperar los espacios ocupados. En particular, la Ciudad solicita el desalojo definitivo de los asentamientos en la playa de El Trampolín, Benítez y en el resto de zonas del litoral afectadas, con el objetivo de restituir estos espacios a su estado medioambiental y evitar que continúen utilizándose para usos incompatibles con la normativa de Costas.
La Consejería también reclama que se actúe sobre los asentamientos existentes en los montes de Ceuta, mediante la necesaria coordinación con las administraciones competentes. En paralelo, solicita un refuerzo en la vigilancia y prevención en materia ambiental, incluyendo asignaciones adicionales de efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil.
La finalidad es incrementar la capacidad de vigilancia sobre espacios naturales y zonas especialmente sensibles, prevenir nuevas ocupaciones y detectar conductas que puedan ocasionar daños al patrimonio natural de la ciudad.
Recursos para recuperar los espacios afectados
La Ciudad advierte al Ministerio sobre la degradación ambiental progresiva y la necesidad de llevar a cabo actuaciones específicas de restauración de los espacios afectados, una vez que se recupere la normalidad. En este sentido, se considera necesario que el MITECO habilite las partidas presupuestarias indispensables para la recuperación ambiental de las zonas degradadas.
La cuantificación definitiva de los daños y la determinación de las medidas correctoras quedarán condicionadas a la erradicación de los asentamientos y al pleno restablecimiento de la normalidad. La permanencia de estas ocupaciones obstruye una valoración definitiva de los efectos y la ejecución de actuaciones de recuperación con garantías.
Entre los puntos llevados al Ministerio también figura la necesidad de proteger especialmente las zonas de mayor valor ambiental y las especies con algún grado de protección. El informe alerta sobre la presión que están soportando las colonias de Patella ferruginea, especie en peligro de extinción y sometida al máximo nivel de protección legal, así como de otras especies de flora y fauna presentes en el litoral y los espacios naturales de Ceuta.
A esta presión se suma la alteración de espacios utilizados por aves marinas y aves invernantes, así como situaciones de perturbación y desplazamiento de aves, provocadas por la presencia humana constante en zonas de descanso y alimentación. Además, se registran episodios de pesca y captura no controlada de fauna, así como afectaciones sobre otras especies terrestres, como los erizos, cuya captura o manipulación también representa un factor de presión sobre la fauna silvestre.
Los impactos incluyen la acumulación de residuos, la presencia de restos orgánicos, fuegos y hogueras, y la alteración física de los espacios naturales. Estas circunstancias pueden provocar cambios en los patrones de comportamiento de la fauna, pérdida o deterioro de hábitats y un incremento de las molestias sobre especies especialmente sensibles.
La Dirección General de Medio Ambiente advierte que la situación puede tener consecuencias sobre la avifauna marina, con episodios de intoxicación y mortalidad de ejemplares, así como sobre el equilibrio de los ecosistemas costeros y terrestres afectados.
La Ciudad también destaca los riesgos que pueden afectar a las infraestructuras críticas vinculadas al ciclo integral del agua. El documento advierte que determinadas ubicaciones cerca de estas instalaciones pueden comprometer la seguridad de servicios básicos esenciales y generar riesgos en el abastecimiento de agua potable a la población.
Por ello, se considera imprescindible que cualquier actuación o instalación planteada en estos ámbitos tome en cuenta la protección de las infraestructuras críticas y las condiciones necesarias para garantizar su seguridad y funcionamiento.
Además, buena parte de las medidas reclamadas requieren la intervención y coordinación de las administraciones que ostentan las competencias correspondientes, especialmente en el control de extranjería, seguridad, orden público y tutela del dominio público marítimo-terrestre.
El informe enviado al MITECO también refleja las dificultades que enfrenta la Ciudad para ejercer plenamente sus competencias medioambientales y de limpieza mientras persistan ciertos asentamientos y no se produzca la intervención de los organismos competentes.
La Consejería continuará recopilando información e informes técnicos sobre las afecciones detectadas, con el fin de trasladarlos a las distintas direcciones generales del Ministerio, según sus respectivos ámbitos de competencia. El objetivo es conseguir una evaluación completa de los daños, determinar las acciones necesarias para su corrección y establecer medidas que eviten la recurrencia de situaciones similares.
Asimismo, el trabajo de la Dirección General de Medio Ambiente se realiza en contacto con diversas entidades medioambientales de Ceuta, integradas en el Consejo Sectorial de Medio Ambiente. Este órgano tiene previsto celebrarse durante este mes, donde se analizará la situación ambiental actual de la ciudad y las posibles acciones de respuesta y recuperación.
