
Archivo – Vista del incendio en el Puerto de San Glorio (León) registrado el pasado verano. – Xuan Cueto – Archivo
León, 18 Feb. (EUROPA PRESS) – Ecologistas en Acción recurrirá las resoluciones del servicio territorial de Medio Ambiente de León (BOP 12 febrero 2026) firmadas por el jefe del servicio, Jesús Méndez Fernández, a instancia de la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal de la Junta. Estas resoluciones permiten aprovechamientos ganaderos y cinegéticos a partir del 1 de abril de 2026 en los montes de la provincia de León afectados por los incendios del pasado mes de agosto. Esta medida contraviene la Ley de Montes, que prohíbe estas actividades durante cinco años, representando lo que consideran «un despropósito infame».
Las resoluciones no son firmes y se pueden recurrir en alzada hasta el próximo día 13 de marzo. Aunque aplican únicamente en la provincia de León, existe la posibilidad de que se publiquen en otras provincias que también hayan sufrido incendios forestales durante el verano de 2025.
Según ha señalado la organización ecologista, la Ley de Montes de Castilla y León solo permite levantar la suspensión de la ganadería y la caza «cuando se acredite la compatibilidad de los aprovechamientos con la regeneración del monte incendiado y con la restauración del hábitat y supervivencia de las especies de flora y fauna silvestre». Sin embargo, tal acreditación «no existe».
Las resoluciones, a juicio de Ecologistas en Acción, no están justificadas porque la Junta no ha evaluado el impacto ambiental de los incendios, no ha estudiado su repercusión sobre especies de flora y fauna, no ha elaborado planes de restauración y ni siquiera ha convocado al Consejo Regional de Medio Ambiente para informar debidamente a la ciudadanía.
La entidad ha criticado la gestión forestal «nefasta, presuntamente criminal», que resultó en agosto de 2025 en «la mayor catástrofe ambiental» registrada en León. Este desastre afectó a más del 10 % de la superficie forestal de la provincia, dañando espacios protegidos de «incalculable» valor ecológico como los Montes Aquilanos, Sierras de la Cabrera, Alto Sil, Ancares o el Parque Nacional de los Picos de Europa. Las resoluciones que han seguido a este evento son consideradas «acientíficas y basadas en falsedades».
Lugares que sufren los fuegos «año tras año»
En este sentido, Ecologistas en Acción ha rechazado que las resoluciones consideren que las zonas afectadas son de baja recurrencia de incendios. A su juicio, se trata de lugares como Anllares, Llamas de Cabrera o Yeres, que sufren los fuegos «año tras año».
Además, han puntualizado que las resoluciones «han ignorado el riesgo enorme de erosión» en los terrenos quemados, que, con las intensas lluvias de este invierno, corren el riesgo de perder la cubierta vegetal «de manera irreversible».
Consecuencias desastrosas
Por este motivo, Ecologistas en Acción considera que debería «extremarse» la prohibición de la caza y cualquier intervención que interfiera con las especies de flora y fauna en las zonas quemadas. «En estas condiciones, permitir la actividad ganadera y cinegética en primavera es una irresponsabilidad que puede tener consecuencias desastrosas», han sostenido.
Además, levantando las prohibiciones en la totalidad de los montes quemados, sin considerar su régimen de protección y su ubicación en espacios de la Red Natura 2000 o en parques regionales, nacionales o reservas de la biosfera, se pone de manifiesto, según argumentan, la «total desvinculación» de las resoluciones con respecto a la conservación del medio ambiente, responsabilidad del servicio territorial de León y de la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal.
Finalmente, la organización ecologista ha recordado que los responsables políticos y técnicos de «este despropósito» tienen la obligación legal de restaurar los terrenos forestales incendiados y de recuperar el patrimonio natural afectado. «Lejos de eso, han priorizado intereses económicos cortoplacistas en una maniobra que huele a electoralismo y bajada de pantalones ante la presión de ganaderos y cazadores», han concluido.
