Cientos de ceutíes residentes en la capital se han reunido este miércoles frente al Congreso de los Diputados para exigir «soluciones inmediatas» y responsabilidades al Gobierno.

MADRID, 2 Sep. – En la convocatoria han participado cientos de ceutíes de distintas edades que viven en la capital y que se han visto arropados por miles de españoles que han querido sumarse a esta protesta.
Desde unas horas antes de las 20:00, la Puerta de los Leones del Congreso estaba rodeada por vallas y custodiada por un amplio dispositivo policial. Una marea de banderas de España y Ceuta inundó la Plaza de las Cortes, donde miles de asistentes corearon lemas como «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende», «no es inmigración, es invasión» y «un caballo nunca se rinde».
A pesar de que para la mayoría de los ceutíes presentes lo más importante era pedir una solución a la crisis, manteniendo el carácter apolítico de la concentración, esto no fue posible. En los primeros momentos del acto, algunos grupos comenzaron a corear consignas de desprecio hacia el Gobierno, como «Pedro Sánchez hijo de Puta» o «Sánchez a prisión». Aunque los organizadores intentaron apelar a la calma, los gritos contra los miembros del Ejecutivo se mantuvieron presentes.
Francesco Grugni, un italiano residente en Ceuta, participó en la manifestación para mostrar que Ceuta es «una ciudad abierta a las cuatro culturas», donde todos tienen cabida «sean de la inclinación política que sean». Ana, Clara y Claudia, tres jóvenes madrileñas, acudieron para defender la «unión entre españoles» y expresaron su deseo de que estas manifestaciones condujeran a que «los españoles despierten y los políticos dimitan».
Pedro y Jaime, junto a su grupo de amigos ceutíes, se presentaron con camisetas del club de fútbol local. «Estamos aquí para defender la ciudad que nos ha visto nacer y crecer», explicaron, subrayando que no están pidiendo nada inusual, sino la seguridad que se garantiza en cualquier otra ciudad de España. Los jóvenes mencionaron un «gran sentimiento de pérdida», agravado por los sucesos del 30 y 31 de julio, aunque reconocen que su malestar es algo que viene «de lejos».
La Plaza de las Cortes se llenó rápidamente, con asistentes llegando hasta la Plaza de Neptuno, donde se mezclaban con quienes habían acudido a la concentración de Cibeles. Con el paso del tiempo, los gritos contra el presidente del Gobierno y el ministro del Interior aumentaron, y algunos participantes comenzaron a identificarse con organizaciones más extremistas.
Uno de los momentos más tensos ocurrió antes de que comenzara oficialmente la concentración, cuando un grupo de manifestantes se enfrentó a periodistas de ‘La Sexta’ y ‘TVE’, acusándolos de «mentirosos» y tratando de arrebatarles los micrófonos. La policía tuvo que intervenir ante la escalada de gritos y empujones hacia los comunicadores.
LA POLICÍA DISPERSA A LOS MANIFESTANTES CON PELOTAS DE GOMA
La policía dispersó con pelotas de goma a los manifestantes que se encontraban en la puerta del Congreso. Aunque la concentración comenzó de forma pacífica, hacia las 21:20 la tensión empezó a elevarse entre los asistentes, quienes dirigieron lemas y cánticos contra los agentes.
Al grito de «con los moros, no hay cojones», cientos de manifestantes comenzaron a increpar a los policías. El clima de tensión creció y algunos asistentes lanzaron objetos hacia los agentes, quienes respondieron disperando a la multitud con gases lacrimógenos y pelotas de goma.
