
TOLEDO 27 Feb. (EUROPA PRESS) – El cantante Víctor Manuel, nominado al Goya por primera vez por la canción ‘Y mientras tanto, canto’, candidata a mejor canción original por la película ‘La cena’, de Manuel Gómez Pereira, se muestra «muy contento» aunque «escéptico» ante la posibilidad de lograr el galardón durante la gala que se llevará a cabo este sábado 28 de febrero.
«Soy escéptico, también en el sentido de que somos cinco. Y la Academia son mucha gente votando y cada uno de su padre y de su madre. Ojalá me toque, pero si no me toca pues me voy a volver tan tranquilo como voy», ha afirmado en conversación con Europa Press.
Víctor Manuel ha subrayado que, aunque ha escrito en muchas ocasiones para el cine, en aquellos momentos no existían los ‘goyas’ y «no había coincidido» con la oportunidad de escribir una canción que fuera «premiable».
En relación a la interpretación de su canción en la película, menciona que la artista que la canta es la cantante de una orquesta de señoritas y «canta muy bonito». Destaca que «tiene una voz muy delicada, muy exacta, muy rigurosa» y que le encantó la versión que hizo de la canción.
Respecto a si ha pensado qué decir en su discurso si se alzara con el premio, ha indicado que este año el tiempo de los discursos de los premiados se ha reducido a un minuto, un intervalo en el que «da tiempo de decir muy pocas cosas».
Si resulta ganador, Víctor Manuel ha señalado que agradecería al director de la película, a la cantante y al arreglador, ya que «el trabajo que han hecho ha sido estupendo», y en concreto a David San José, su hijo, no en esta faceta, sino en la que ha desempeñado como «arreglador» de la canción.
INFANCIA EN GAZA, REIVINDICACIÓN PARA LA GALA
Sobre la reivindicación que se podría trasladar a los Premios Goya este año, el cantante espera que las personas que participen en la gala lleven «una chapita de Unicef», en relación a la situación de la infancia en Gaza, conflicto que lamenta que se quede en el olvido.
«En Gaza hay 700.000 niños que están sin escuela porque las escuelas están destruidas», ha destacado, enfatizando la necesidad de «reivindicar la educación de los niños gazatíes y que se han quedado de un día para otro sin escuelas».
