El Ayuntamiento de Palma ha comenzado el proceso de desalojo de la antigua prisión de la ciudad, notificando a 170 de las 206 personas censadas como residentes, lo que representa el 82,5% de la población actual de la instalación. Tras finalizar el plazo para alegaciones, se dictará la orden definitiva de desalojo, y, en caso de que no se produzca de forma voluntaria, se solicitará autorización judicial.
Ante esta situación, el Ayuntamiento está buscando alternativas habitacionales para quienes residen en el recinto y ha reiterado un llamamiento a las entidades sociales para que ofrezcan «soluciones urgentes y provisionales». Javier Bonet, primer teniente de alcalde, ha enviado una carta al EAPN solicitando una respuesta inmediata y coordinada.
En su misiva, Bonet ha solicitado a las entidades sociales que proporcionen plazas de acogida temporal, activen recursos residenciales de emergencia, evalúen derivaciones prioritarias en sus programas y propongan soluciones habitacionales provisionales que puedan implementarse de inmediato.
El área municipal de servicios sociales también está trabajando con el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), la Conselleria de Asuntos Sociales y el Instituto Balear de la Vivienda (Ibavi) para explorar todas las posibles soluciones. La semana pasada, el Ayuntamiento pidió colaboración a la Cruz Roja y al Obispado de Mallorca, pero lamentó no haber recibido ninguna propuesta habitacional por parte de estas instituciones.
Bonet ha afirmado que, a pesar de estar en contacto con varias organizaciones del tercer sector, hasta ahora ninguna ha ofrecido soluciones habitacionales. «Seguimos buscando colaboraciones», ha aseverado.
Además, el Ayuntamiento ha instado en varias ocasiones a la Delegación del Gobierno en Baleares a habilitar medidas en su alcance, dado que aproximadamente el 65% de los residentes se encuentran en situación administrativa irregular. Para facilitar la colaboración, el Consistorio ha habilitado la dirección de correo electrónico allotjamentbenestar@palma.es donde entidades y particulares pueden ofrecer recursos disponibles.
Incidentes en la prisión
El proceso de recuperación del inmueble, donde se prevé construir una rotonda, ha estado marcado por incidentes recientes. Entre ellos, se reportó un intento de acceso por parte de varias personas llegadas a Mallorca en patera, quienes portaban la ubicación de la antigua prisión en un dispositivo GPS.
La Guardia Civil y la Policía Local han detenido a tres personas residentes en la antigua prisión, una de ellas en el último censo. Asimismo, el cuerpo municipal intervino en una pelea entre dos ocupantes que resultó en un herido y un detenido. Además, los bomberos intervinieron en un incendio intencionado que se originó en la primera planta del inmueble, donde se prendieron colchones y basura.
Este lunes se produjo un nuevo intento fallido de acceso, detectándose un butrón en el recinto. Para garantizar la seguridad, los bomberos han apuntalado tres zonas del inmueble y han creado un área de protección ante el riesgo de caídas de cascotes de un falso techo. Asimismo, se han tapiado los accesos entre la cárcel y las viviendas de los funcionarios para evitar entradas y salidas sin control.
Este miércoles, el Ayuntamiento tiene previsto instalar dos contenedores de gran capacidad en las inmediaciones de la antigua prisión para retirar basura. «El objetivo es facilitar que las personas que residen en el recinto puedan colaborar en la limpieza de las zonas comunes, especialmente aquellas por las que deben acceder los servicios de emergencia en caso de incendio», ha señalado Bonet.
