La Guardia Civil llevó a cabo una intervención el pasado 12 de febrero en lo que resultó ser una falsa alarma tras el hallazgo de objetos que aparentaban ser material explosivo en una cueva de Moya, en Gran Canaria. Dichos objetos, observados por dos senderistas, tenían inscripciones de ‘peligro’ pero finalmente se confirmó que se trataba de atrezo utilizado en actividades de tipo airsoft.
Activación del protocolo de seguridad
Según la información proporcionada por la Comandancia de Las Palmas, la actuación se activó cuando los excursionistas informaron sobre el hallazgo al Puesto Principal de Santa María de Guía, que a su vez puso en marcha el protocolo correspondiente.
Inspección de los objetos hallados
La Central Operativa de Servicios (COS) de la Comandancia de Las Palmas ordenó el despliegue del Grupo de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos y Defensa NRBQ (GEDEX-NRBQ) para verificar la naturaleza de los objetos hallados y asegurar la zona.
Una vez en el lugar, los especialistas realizaron una exhaustiva inspección, identificando y retirando los objetos localizados. Tras el análisis, se determinó que ninguno de los elementos presentaba riesgo explosivo, químico, biológico ni radiológico.
Conclusión sobre el hallazgo
Los inspectores confirmaron que se trataba de material de atrezo utilizado en la escenografía de eventos recreativos, específicamente en actividades de tipo airsoft o simulaciones tácticas. Finalmente, el hallazgo fue catalogado como una falsa alarma de naturaleza NRBQ, lo que significó que no existía ningún riesgo para la seguridad pública ni para el entorno natural.
