
Un cartel contra la guerra en la manifestación de la Coordinadora Transfeminista. – EUROPA PRESS
PALMA, 8 Mar. (EUROPA PRESS)
El feminismo ha vuelto a marchar por separado en Baleares este domingo, Día Internacional de la Mujer. Sin embargo, buena parte de las manifestaciones han centrado su atención en el rechazo a los «discursos reaccionarios» de la extrema derecha y la oposición a la guerra en Oriente Medio.
La primera protesta de la jornada, que ha reunido a alrededor de 2.000 personas, fue organizada por el Moviment Feminista de Mallorca. La marcha salió de la plaza de España poco después de las 12:00 horas bajo el lema «Ante el patriarcado y la extrema derecha, más feminismo».
Las manifestantes portaron pancartas con mensajes como «Mereces ser amada sin ser sexualizada», «Nadie debería sentir miedo de ser quien es» o «Lo contrario al feminismo es ignorancia». También se corearon consignas como «ante la violencia, resistencia», «hoy no es fiesta, es día de protesta», «ser mujer no es un sentimiento» o «patriotismo de balcón, silencio en la agresión».
No faltaron los mensajes a favor de la abolición de la prostitución, con cánticos como «para abolir la prostitución las mujeres hacemos la revolución» o pancartas que decían «¿La diferencia entre un violador o un putero? El dinero».
El rechazo a la guerra en Oriente Medio también se hizo presente en la movilización, donde se pudieron ver pancartas con el lema «No a la guerra». Se leyó un manifiesto por la paz que destacó la crítica al Govern por su «inacción» en políticas de igualdad, lo que ha derivado en «recortes y difusión de discursos que desmantelan la agenda feminista».
El manifiesto advirtió: «Rechazamos los debates impuestos por la extrema derecha, que buscan utilizar a las mujeres como moneda de cambio ideológica. Al hablar del burka, el niqab o el velo, lo hacemos desde una crítica radical al patriarcado que impone normas opresivas sobre los cuerpos de las mujeres».
El apoyo internacional fue un eje central, reafirmando la solidaridad con las mujeres en todo el mundo que «resisten bajo regímenes fundamentalistas que las quieren borrar del espacio público, de la educación y de la vida política». Asimismo, se dirigieron palabras a los «hombres con poder que utilizan su posición para agredir, violar y explotar sexualmente a mujeres en situación de vulnerabilidad», declarando que «no son casos aislados, sino un patrón de comportamiento».
La Coordinadora Transfeminista
Horas más tarde, a las 18:00, comenzó la segunda manifestación de este 8M en Palma, convocada por la Coordinadora Transfeminista de Mallorca bajo el lema «Lo volveremos a hacer, más feministas que nunca».
Varios miles de personas, 2.200 según la Policía Nacional, recorrieron las calles de la capital balear al ritmo de batucadas hasta llegar a la plaza de Cort. Entre las pancartas destacaron mensajes como «Mi miedo se volvió fuerza», «El feminismo será interseccional o no será» o «No reconozco autoridad más allá de mi cuerpo».
También se expresaron consignas en contra de la guerra en Oriente Medio, mostrando carteles con lemas como «Las bombas no liberan». Algunas manifestantes lucieron banderas de Palestina, esteladas, banderas trans y de partidos políticos como Podemos o Sumar.
La portavoz de la Coordinadora Transfeminista, Marta Serrano, instó a tomar las calles para oponerse al «contexto de retrocesos sociales y de auge de discursos reaccionarios que ponen en cuestión las conquistas del movimiento feminista».
La «reacción encabezada por la extrema derecha», como advirtieron desde el colectivo, ha resultado en un incremento de los discursos de odio y una ofensiva contra los derechos de las mujeres, migrantes y el colectivo LGTBIQ+.
En su manifiesto, la Coordinadora Transfeminista advirtió que «los discursos reaccionarios» también están ligados al «imperialismo desatado» que causa guerras, como la de Oriente Medio, que «siempre acaban pagando las mujeres, las niñas y las clases populares».
Se recordó a las niñas de la escuela primaria de Minab, que fueron «asesinadas durante la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, las primeras víctimas de un conflicto que siempre se ensaña con los más vulnerables».
Un grito unánime de «¡No a la guerra!» resonó, siendo respondido por el resto de manifestantes con «asesinos, asesinos, asesinos». En un contexto global, condenaron el «genocidio» del pueblo palestino, las «agresiones» contra Venezuela y el «bloqueo criminal» contra Cuba. En el ámbito nacional,cieron al Gobierno español de «abandonar y entregar» el Sáhara Occidental «para que las empresas continúen explotando sus recursos».
Manifestaciones en Eivissa y Menorca
En Eivissa, cientos de personas se concentraron para exigir justicia para las mujeres y niños «sometidos a una sociedad patriarcal» y ante la especulación inmobiliaria que obliga a las víctimas de violencia machista a seguir conviviendo con sus agresores. En la protesta, convocada por la Comissió 8M, participaron alrededor de 150 manifestantes.
Una boxeadora de etnia gitana fue la encargada de leer un manifiesto que alertó sobre la especulación inmobiliaria, que además de «expulsar a los vecinos de sus barrios», «condena a las mujeres a mantenerse en relaciones de violencia porque no tienen otra alternativa habitacional».
El derecho a una vivienda digna fue resaltado: «también es feminismo», afirmó la representante de la Comissió 8M, pidiendo justicia ante la cultura de la impunidad y el silencio.
Se defendió que la justicia debe contar con un sistema público de protección «auténticamente efectivo», donde el fallo de una pulsera o el cálculo de distancias en una orden de alejamiento no ponga en riesgo la vida de ninguna mujer más.
La Comissió también demandó una sanidad pública con perspectiva de género, el fin de la brecha salarial y un aumento de las pensiones «que condena a las mujeres a la desigualdad», buscando mayor atención para trabajadoras de sectores feminizados.
Finalmente, en Maó, cerca de dos centenares de personas se manifestaron para reivindicar los derechos de las mujeres. Esta protesta, convocada por el colectivo Dones Autoorganitzades de Menorca, salió alrededor de las 12:00 horas desde la plaza Esplanada bajo el lema «Resistir es existir». En Ciutadella, la Coordinadora 8M de Menorca realizó una jornada en la plaza de Ses Palmeres bajo el lema «Desahuciando el patriarcado, construimos comunidad». La asociación Alcem la Veu organizó una concentración para reivindicar la figura de las mujeres en la Iglesia en la plaza de la Catedral de Ciutadella.
</
FUENTE
